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Siero aún no tiene fecha para la entrada en servicio del primer radar de la Pola, con la caja instalada hace seis meses

El dispositivo controlará la velocidad de la circulación en la calle Celleruelo, limitada a 30 kilómetros por hora

El radar de la Pola, en la calle Celleruelo

El radar de la Pola, en la calle Celleruelo / Luján Palacios

Luján Palacios

Luján Palacios

Pola de Siero

El primer y único radar fijo de tráfico de Pola de Siero no tiene de momento fecha de entrada en funcionamiento. La caja lleva seis meses instalada en la calle Celleruelo de la capital sierense, pero nunca se le ha llegado a instalar cámara en su interior para "pillar" a los conductores que transiten con exceso de velocidad por este vial. El máximo permitido es de 30 kilómetros por hora, al tratarse de una vía urbana que ha sido recientemente reformada como complemento a la mejora del acceso a la localidad desde la Autovía Minera.

Por el momento, tal y como confirman fuentes municipales, no existe ninguna previsión para su puesta en marcha, para intriga de los conductores que transitan habitualmente por esta parte de la Pola. La instalación del radar fijo estaba incluida desde el principio en el proyecto de mejora de los accesos a la localidad por la Autovía Minera y así lo dio a conocer el Ayuntamiento ya el año pasado, cuando se explicó que se trata de una medida que se espera tenga un "efecto disuasorio".

El gobierno local recordó entonces que hay una limitación de velocidad en todos los núcleos urbanos, establecida por ley a partir de las normas de la Dirección General de Tráfico. Señaló que hay que respetar los límites de velocidad, y que el radar no se coloca por multar, sino para contribuir a que la convivencia entre peatón, ciclista y vehículo privado sea razonable, pacífica y "evitar tener que lamentar accidentes".

El gobierno local llegó a apuntar la posibilidad de poner en marcha una experiencia piloto durante un plazo de tiempo limitado en el que las primeras denuncias se remitieran a los conductores con una función informativa, para que tengan en cuenta la necesidad de circular con precaución, pero de momento no se ha llevado a efecto. En todo caso, el alcalde, Ángel García, siempre ha defendido que no se tratará de una medida recaudatoria, sino para garantizar que no se produzcan incidentes de tráfico en una zona con mucha afluencia de vehículos, completamente reformada y con carril bici incorporado.

El radar se ha instalado en la margen derecha de la calle Celleruelo según se accede a la Pola desde la rotonda de la Pitufina Karateca, y además de la caja también se han colocado señales en los dos sentidos de la marcha para recordar a los conductores su presencia, en una zona de control con tráfico limitado a 30 kilómetros por hora.

De momento es el único que se ha instalado en la Pola, aunque en su día no se descartó colocar más en otras vías de acceso a la localidad. Y en ningún caso se espera que se produzca, cuando entre en funcionamiento, una avalancha de multas como sucedió en Lugones cuando se colocaron allí los radares. El gobierno local entiende que los conductores ya están sensibilizados con este tipo de controles de la velocidad, y las multas por este concepto han bajado notablemente, aseguran.

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