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Crecen las necesidades en Pola de Siero: Cáritas atendió el año pasado a 117 familias, de las que 80 reciben ayuda de forma estable

La entidad acompañó en 2025 a un total de 274 personas, con 94 menores atendidos y 19 acciones de apoyo psicológico

El almacén de Cáritas en Pola de Siero

El almacén de Cáritas en Pola de Siero / Luján Palacios

Luján Palacios

Luján Palacios

Pola de Siero

El concejo de Siero es uno de los más pujantes de Asturias en los últimos tiempos, pero no por ello disminuyen las necesidades de muchas familias en el municipio. Cáritas Parroquial de Pola de Siero atendió durante el año pasado a un total de 117 familias, de las que alrededor de 80 reciben apoyo de forma permanente. Así se recoge en la memoria anual de la entidad, presentada este mes en la parroquia de San Pedro, y que refleja una actividad sostenida y un volumen de atención ligeramente por encima del ejercicio anterior, con alrededor de 73 unidades familiares atendidas en 2024.

El número total de familias contabilizadas incluye tanto aquellas que reciben ayuda en momentos concretos, como aquellas que reciben un seguimiento estable por parte de los equipos de la organización. De este modo, Cáritas acompañó en la Pola a lo largo del año pasado a un total de 274 personas, con 94 menores atendidos y 19 acciones de apoyo psicológico. Asimismo se acompañó a 85 personas sin hogar y se sirvieron un total de 557 comidas.

Atención integral a familias

La atención a familias constituye uno de los ejes fundamentales de la actividad, con un apoyo que abarca tanto recursos materiales y económicos como acompañamiento personal y que ha mantenido un crecimiento sostenido con el paso de los años. De 73 familias contabilizadas a mediados de 2024 se ha pasado a 80 unidades estables que requieren atención. En el plano material, se facilitan alimentos y productos de higiene, vales para la compra de comida, ropa y material infantil, así como ayudas destinadas a vivienda y suministros básicos. También se cubren necesidades educativas, mediante la entrega de material escolar, y sanitarias, con atención dental y oftalmológica en colaboración con establecimientos y clínicas del entorno.

Los equipos de acogida desarrollan además una labor de apoyo emocional continuado y, cuando es preciso, se canaliza atención psicológica a las personas que la solicitan. Esta dimensión relacional, subrayan desde la entidad, resulta clave para evitar procesos de cronificación de la exclusión y favorecer itinerarios de integración social.

Respuesta a personas sin hogar

La segunda gran línea de actuación se centra en las personas sin hogar o en situación de extrema precariedad residencial, que cada año suponen una importante cifra en el balance asistencial de Cáritas en la Pola. La intervención llevada a cabo el año pasado con 85 personas en esta situación priorizó la cobertura de necesidades inmediatas: acogida, alimentación, higiene y provisión de material básico.

Entre los recursos disponibles figura el servicio de comedor en la sede de la entidad y la distribución de comidas en establecimientos concertados en periodos de cierre. Asimismo, se facilita ropa, calzado, sacos de dormir y mochilas, además de ayudas puntuales para desplazamientos justificados, y cada año son muchos lo que pasan por la casa de la entidad en la Pola en busca de este apoyo, fundamentalmente de comida, con 557 servicios prestados. A medidados del año anterior se habían servido 224 comidas, con lo que la tendencia sigue al alza.

Voluntariado

La labor de Cáritas se fundamente en un equipo de voluntariado que trabaja tanto en atención a familias, con la colaboración de 16 personas voluntarias, como en el dispositivo destinado a personas sin hogar para sostener el funcionamiento ordinario del servicio, desde la acogida y la gestión de ayudas hasta la logística de distribución, con un total de 15 voluntarios.

La memoria del año pasado pone de relieve que la actividad desarrollada no se limita a la entrega de bienes materiales, sino que persigue un enfoque integral orientado a la dignidad de las personas atendidas y a la prevención de situaciones de exclusión más severas. Y destaca en ello la labor de unos voluntarios y colaboradores sin los que “nada de lo que hace Cáritas sería posible”. El mantenimiento de cifras elevadas de atención, tanto permanente como puntual, confirma la existencia de bolsas de vulnerabilidad en el municipio y el papel de la entidad como red de apoyo complementaria a los servicios sociales públicos. Con el convencimiento, destacan los responsables de Cáritas parroquial, de que “detrás de cada cifra hay una historia, y detrás de cada historia, una esperanza”.

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