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Cien años de felicidad: Maruja Llaneza celebra su centenario con una emotiva fiesta en familia y cantando "El Chalaneru"

"Estoy muy contenta", destacó la homenajeada, que fue vecina de La Figarona, en Siero, y ha dedicado su vida a cuidar a los suyos y a las labores del campo

Así fue el cumpleaños de la centenaria Maruja Llaneza García

S.A.

Oviedo

"Estoy muy contenta", sentenció este sábado María Eloína Llaneza García, "Maruja", después de ser sorprendida por sus familiares con una fiesta alrededor de la mesa para celebrar que cumple cien años. La mujer, que fue vecina de La Figarona (Siero), vivió la cita para conmemorar tan señalado aniversario por todo lo alto, recibiendo el cariño y admiración de sus hijos, nueras, nietos y bisnietos, que no quisieron perderse la fiesta. El "cumpleaños feliz" fue cantado a viva voz por todos y, a continuación, la homenajeada ofreció unos cuantos cantares tradicionales como "El Chalaneru", que emocionaron a todos.

Llaneza nació el 3 de marzo de 1926 en una pequeña localidad de San Martín del Rey Aurelio, en El Escobal, pero a los 14 años se trasladó a vivir a La Figarona, en Siero, donde formó su familia junto a Fermín Loredo, ya fallecido, que era natural de Ferrera. Allí criaron a sus dos hijos, Fermín y José Carlos. Este último recordaba cómo su madre siempre les contaba cuando cortejaba de joven con su padre "y tenían que cruzar el río para ir a San Pedro a bailar, siempre se acuerda de eso".

A la derecha, Maruja Llaneza canta acompañada de sus familiares.

A la derecha, Maruja Llaneza canta acompañada de sus familiares. / Sara Arias

La homenajeada lleva unos años residiendo en un centro para mayores de Oviedo, pero en su memoria siguen muy vivos los recuerdos del pasado. Una vida dedicada a las labores del campo que, pese a la dureza del trabajo, le dio mucha felicidad a lo largo de su vida. "Estuvo dedicada a la agricultura y a la familia, es una mujer rural de las que están ahora tan de moda", apreció su nuera, Ana Narciandi.

El cumpleaños fue el pasado martes, que también celebraron con una visita que le hicieron sus hijos y nueras en la residencia donde vive en la actualidad. Pero no le dijeron nada del encuentro de este sábado por su centenario para que, al llegar, la sorpresa fuese mayúscula. Y así fue. Llaneza entró encantada al salón del restaurante La Cava de Floro, en Oviedo, donde la esperaba reunida toda la familia.

Isabel Iglesias y José Carlos Loredo colocan el ramo de flores en el regazo de Maruja Llaneza, con sus bisnietos Pablo, Alba, Blanca e Inés Loredo, a la derecha.

Isabel Iglesias y José Carlos Loredo colocan el ramo de flores en el regazo de Maruja Llaneza, con sus bisnietos Pablo, Alba, Blanca e Inés Loredo, a la derecha. / Sara Arias

Llaneza estaba conmovida con el amor de sus descendientes y solo pudo decir, muy emocionada, que se sentía "muy feliz" al estar rodeada de los suyos, que la recibieron con un ramo para conmemorar su centenario. Fueron cuatro de sus seis bisnietos los encargados de entregarle las flores, en concreto Alba, Pablo, Blanca e Inés. Las otras dos bisnietas son aún muy pequeñas, Bruna de 3 años y Simona, de tan solo un año de edad.

Muy cantarina

También disfrutó con la compañía y cariño de sus tres nietos, Fermín, Carlos y Javier, que la mimaron durante toda la celebración, en la que no faltaron las anécdotas y las canciones populares. "Siempre recuerdo a mi madre cantando mientras cocinaba y hacía cosas, siempre fue muy cantarina", dijo José Carlos Loredo. Juntos cantaron "El Chalaneru", el himno de la Santina de Covadonga y un montón de temas tradicionales que Maruja no ha olvidado. Ni la letra ni el ritmo, pues entonó con la precisión de un reloj suizo.

Han sido cien años de felicidad, tranquilidad y plenitud dedicada a la familia y a las labores del campo. Una entrega y amor que su descendencia le devuelve cada día y con más motivo cuando ha llegado al siglo de vida, algo que celebraron por todo lo alto porque lo fundamental en la vida es la familia.

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