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Ángel García, alcalde de Siero: "La Fresneda va a seguir creciendo; si el suelo previsto se desarrolla, llegará a los 6.000 vecinos"

"Con el planeamiento actual aún se podrían construir entre 700 y 800 viviendas más, manteniendo siempre su modelo de baja densidad, su esencia y la calidad de vida de la urbanización", asegura el regidor

El alcalde de Siero, Ángel García, en la plaza Mayor de La Fresneda

El alcalde de Siero, Ángel García, en la plaza Mayor de La Fresneda / Luisma Murias

Luján Palacios

Luján Palacios

La urbanización de La Fresneda cumple cuatro décadas desde su puesta en marcha como proyecto residencial. Fue una iniciativa singular y pionera que hoy se ha convertido en mucho más que eso, pues es uno de los núcleos de población más importantes del concejo de Siero. El alcalde del municipio, Ángel García, analiza su evolución, su crecimiento y los retos de futuro en esta entrevista, realiza con motivo de este 40.º aniversario.

-Se cumplen 40 años de la puesta en marcha del proyecto de La Fresneda. ¿Qué representa hoy esta urbanización para Siero?

-La Fresneda es hoy uno de los grandes núcleos de población del concejo. Después de Lugones y la Pola, se ha convertido en el tercer núcleo de Siero, con más de 5.000 habitantes empadronados. Pero más allá de la cifra, lo importante es que tiene una identidad propia muy definida. Es una localidad que ha crecido con un estilo muy particular y que atrae a un perfil de población concreto. Su desarrollo ha ido muy ligado al crecimiento del propio municipio.

-¿Cómo ha visto evolucionar la localidad en este tiempo?

-Yo llevo en el Ayuntamiento desde 2007, cuando La Fresneda ya estaba consolidada. Pero como vecino de Lugones siempre tuve mucha relación con ella, porque muchos jóvenes de allí estudiaban en el instituto de Lugones y compartíamos actividades, especialmente el fútbol. Desde que soy alcalde, además, hemos visto cómo la población ha seguido creciendo de forma sostenida. Desde 2015, la población de La Fresneda ha aumentado alrededor de un 16 por ciento, lo que supone unos 700 vecinos más. Incluso en los años más duros de la crisis siguió creciendo, aunque a menor ritmo. Es una zona que mantiene un gran atractivo para vivir y eso se refleja claramente en la evolución demográfica.

-¿Esperaban sus impulsores que llegara a tener tantísimo éxito?

-Estoy convencido de que no. Algunos de los promotores iniciales con los que he tenido ocasión de hablar tampoco imaginaban que alcanzaría las dimensiones que tiene hoy. Estamos hablando de más de 5.000 vecinos, una población que ya supera a algunos municipios asturianos. Y además con una identidad muy marcada, algo poco habitual en una urbanización.

-¿Qué la hace diferente respecto a otros lugares?

-Tiene varias características que la hacen singular. Es una zona residencial de baja densidad, con viviendas unifamiliares y adosadas, pero con muchos servicios y con una planificación muy pensada para la vida diaria. Podríamos decir que es una ciudad, pero con edificios más bajos y con muchísimas zonas verdes. Es un entorno muy agradable, seguro y bien comunicado.

El alcalde de Siero, en La Fresnada

El alcalde de Siero, en La Fresnada / Luisma Murias

-Ha atraído a gente de muy diversos lugares.

-En La Fresneda vive mucha gente que llegó desde otros lugares, por lo que existe una dinámica muy activa de relación entre vecinos. Además hay muchas familias con niños, y eso genera mucha vida en la calle, en los parques o en los espacios públicos. Es un entorno que favorece mucho la convivencia y la vida comunitaria.

-¿Cuáles han sido los momentos clave en su consolidación?

-Ha habido varios hitos importantes. La apertura del colegio fue fundamental en su momento y, más recientemente, la construcción del instituto ha sido un paso muy relevante. También la puesta en marcha del centro de salud o del centro cultural han sido avances importantes. Todos esos equipamientos han contribuido a que La Fresneda tenga hoy un nivel de servicios que es muy completo.

-¿La Administración va al compás que demanda el ritmo de crecimiento de su población?

-Ese siempre es el objetivo. Desde el Ayuntamiento hemos intentado acompañar ese crecimiento con mejoras constantes. Se han reforzado servicios como la limpieza o el mantenimiento de zonas verdes, se han creado equipamientos públicos y se han realizado inversiones importantes en movilidad, como la conexión peatonal y ciclista con Lugones o la mejora del transporte público.

-¿Qué es lo que más reclaman ahora los vecinos?

-Principalmente espacios para los más pequeños. Hay muchos niños y niñas y eso hace que las demandas se centren en parques infantiles, zonas de juego o mejoras en los espacios públicos. Precisamente estamos trabajando en la ampliación de una zona de juegos infantiles en uno de los nuevos desarrollos.

-El incremento de población también afecta a los equipamientos educativos, que están llenos. ¿Hay margen en el colegio y en el instituto?

-Ahora mismo la prioridad es ampliar el colegio público. Ya se ha trasladado al Principado la necesidad de aumentar las unidades porque la matrícula está muy alta y el centro se queda pequeño. Es una demanda importante para poder atender a todos los alumnos en los próximos años.

-¿Seguirá creciendo La Fresneda?

-Sí. Con el planeamiento actual aún podrían construirse aproximadamente entre 700 y 800 viviendas más. Eso permitiría seguir creciendo, pero siempre manteniendo el modelo de baja densidad que caracteriza a La Fresneda.

-¿Cómo le gustaría ver a la localidad dentro de diez años?

-Me gustaría verla como ahora, pero más consolidada. Que siga creciendo sin perder su esencia, manteniendo su calidad de vida y su carácter residencial. Si el suelo que está previsto se desarrolla, podríamos superar con facilidad los 6.000 vecinos.

-La futura ciudad deportiva del Real Oviedo estará muy cerca. ¿Puede influir este equipamiento en el desarrollo de la zona?

-Sin duda. La nueva instalación del Real Oviedo estará a unos 600 metros por un camino público. Eso va a ser un elemento muy positivo, porque aportará actividad y visibilidad a la zona. Para La Fresneda puede suponer un nuevo impulso.

-Después de 40 años, ¿podría decirse que el proyecto ha cumplido su objetivo?

-Creo que sí. Lo que empezó como una urbanización residencial se ha convertido en una auténtica ciudad dentro de Siero, con servicios, identidad propia y una gran calidad de vida. Ese es, en definitiva, el éxito del proyecto. Y también una buena noticia para todo el concejo.

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