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"Les mazcaraes" inundan Valdesoto de color y cencerros con un grupo rumano como gran novedad

Balada-Mãsti, debutante en las jornadas, despierta la admiración con sus tocados elaborados con materiales naturales

Desfile de mazcaraos en Valdesoto

Luján Palacios

Luján Palacios

Luján Palacios

Valdesoto (Siero)

Llovió sobre Vald esoto, pero ni el agua ni el frío son problema para la diversión y el sostenimiento de la cultura popular. La parroquia sierense volvió a convertirse en punto de encuentro para las tradiciones, con la celebración de las XVI Xornaes de Mazcaraes d’Iviernu, una cita ya consolidada en el calendario asturiano y que en esta edición tuvo como gran novedad la participación de un grupo de Rumanía.

La jornada comenzó ya por la mañana en el centro polivalente de la localidad, con el taller de elaboración de máscaras, una actividad especialmente pensada para el público familiar y que volvió a registrar una gran participación. Niños y adultos compartieron espacio en una iniciativa que, como en ediciones anteriores, sirvió para acercar a nuevos públicos a una tradición que sigue ganando adeptos.

Desfile de mazcaraos en Valdesoto

Luján Palacios

Por la tarde, fueron Los Sidros y Comedies y Los Escolinos de Fayes los encargados de llamar a la fiesta en una sesión en la que participaron los personajes grotescos de los Mazcaritos d’Uviéu, los elaborados tocados de hojas de maíz de los Mazcaraos de Rozaes (Villaviciosa), los colores y cencerros de As Bonitas de Sande y el Fulión y Boteiros de Viana do Bolo (Orense), Los personajes salvajes de Kuartango Inauteriak de Álava y un grupo de alumnos del IES El Sueve de Arriondas que trabaja este tipo de manifestaciones culturales dentro de su formación.

La gran novedad de este año fue la presencia del grupo rumano Balada-Mãști, dedicado a la recuperación y difusión de las máscaras de pelo y colores tradicionales de su país. Lucieron unos llamativos tocados elaborados con materiales naturales cubriendo toda la cabeza, acompañados de trajes tradicionales y dos cabras de madera.

La programación se iba a completar, ya por la noche, con música y un ambiente festivo de hermandad, poniendo el broche a una jornada que volvió a reunir a decenas de participantes y a numeroso público en torno a una tradición que cada año que pasa va ganando más fuerza.

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