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Cumbre de cofradías gastronómicas en el “Pueblo ejemplar” de Asturias, con fabes, sabadiego, pote, arroz con leche o gamonéu para 200 comensales

Valdesoto acogió un encuentro al que también se sumaron los vecinos: “Fue un día de convivencia estupendo"

Pablo Antuña

Pablo Antuña

Valdesoto

Para la historia quedará la icónica imagen de la celebración de Manuel Hevia en el acto oficial de entrega de “Pueblo Ejemplar” de Asturias a Valdesoto, ante toda la Familia Real, el año pasado. El que fuera ideólogo y promotor de la primera candidatura de la parroquia sierense al reconocimiento, siente, vive y se emociona con cada instante en la localidad que es su hogar. Sea con los Reyes de España, la Princesa de Asturias y la Infanta, o con una comitiva de cofrades gastronómicos. “Ya éramos famosos antes, y ahora más todavía. Valdesoto lo tenemos a rebosar”, indicaba este sábado Hevia, en un día en el que le tocó hacer de anfitrión ante cerca de dos centenares de integrantes de once cofradías gastronómicas de Asturias.

“No esperábamos esto ni mucho menos. Es espectacular”, indicó Manuel Hevia, que a sus 86 años disfrutó de una jornada especial, junto a otros vecinos, que se chuparon los dedos con las viandas que aportó por cada cofradía. Hubo sabadiego, pote de nabos, fabada, queso gamonéu o arroz con leche, en una comida de hermandad que tuvo lugar para concluir la jornada junto a la Casona de Leceñes. “Me llama todo lo atención, hay mucho para probar”, resaltó Hevia.

Antes de encender los fogones y preparar mesas y manteles, los cerca de dos centenares de cofrades asistentes hicieron un recorrido por la parroquia, que partió de la iglesia de San Félix, para descubrir el Palacio de Valdesoto, las escuelas de Faes o el campo de fútbol, antes de montar ese campo base en Leceñes. “Es una pasada Valdesoto, lo conocía casi de forma testimonial, y me encantó”, valoró Favila Quintana, de la Cofradía del Gamonéu.

La promoción de la tradición

Las Cofradías del Sabadiego, del Vino de Cangas, del Tortu, del Arroz con Leche, los Siceratores de Asturias, la del Quesu Gamonéu, la de Amigos de Les Fabes, la del Desarme, la de los Nabos, la de El Colesterol Bueno y la de Doña Gontrodo fueron las participantes en la fiesta celebrada este sábado, que impulsa Fecoastur (Federación Asturiana de Cofradías Gastronómicas). “Fue un día de convivencia estupendo”, indicó Aranzazu Soto, su presidenta, sobre una iniciativa que hacen cada año, que es la de visitar el último “Pueblo ejemplar” de Asturias.

“Que no muera la tradición del pote de nabos, que lo prueben”, avisó Pepe Sariego, cofrade mayor de Los Nabos de Morcín, y que también vivió en su día la fiesta de La Foz por ser “Pueblo ejemplar”. “Es un día en el que se junta la tradición de los pueblos y la de la gastronomía”, añadió Alfonso Jaquete, de la Cofradía del Sabadiego de Noreña.

Hubo vecinos de Valdesoto que también se sumaron a la jornada aportando algún plato casero de comida, en una pitanza en Leceñes en la que cada cofradía promocionó lo suyo. “Al final es acercarnos a la calle y a los pueblos, para dar a la gente a conocer el mundo de las cofradías, nuestros productos. Para nosotros son súper importantes estas reuniones”, enfatizó Favila Quintana.

Además, en la jornada festiva Manuel Hevia entregó una placa a Fecoastur, entidad que aprovechó para presentar su himno, que está compuesto por Odón del Paganeu. Fue interpretado en esta ocasión por los músicos Arsenio Ruiz al tambor, Rodrigo Fernández Joglar a la gaita, Pepín de Muñalén al clarinete y el joven Matías García Zuazua al bombo, integrantes de la bandina "L’equipu B".

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