Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Joaquín Alperi , de 88 años, recibe la medalla de la Virgen de la Cabeza de Meres: “Mi madre me inculcó la devoción por esta Santina”

“Nunca me perdí ni me pierdo estas fiestas, son especiales”, destaca con emoción el vecino homenajeado en la última jornada de las celebraciones de la parroquia sierense, marcada por el calor y la tradicional merienda

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pablo Antuña

Pablo Antuña

Meres (Siero)

“No contaba con ello, me parece que no me lo merezco para nada”. Con humildad, sencillez y mucha emoción, Joaquín Alperi recibió este martes la medalla de la Virgen de la Cabeza 2026. Un galardón que entrega la Junta del Santuario durante las fiestas tradicionales de Meres, que cada año inauguran en mayo la temporada festiva sierense. Este vecino, que actualmente reside en Fozana de Abajo, en Tiñana, se emocionó a sus 88 años cuando el párroco Manuel Alonso le impuso la medalla dre la Virgen al finalizar la misa vespertina, previa a la merienda que cerró las fiestas.

“Me acuerdo de mi madre, que fue la que nos inculcó la devoción por esta Santina como es la Virgen de la Cabeza”, indicó Alperi, que añadió que sigue manteniendo esa fe y pasión cada vez que hay algún acto en esta capilla.

Acompañado de su mujer, Margarita Galán, junto a sus hijos y nietos, otros familiares y amigos, Joaquín Alperi vivió en primera fila la celebración religiosa, en la que también estuvo Sotero Alperi, párroco de La Fresneda. “Nunca me perdí ni me pierdo estas fiestas, que son especiales”, comentó el vecino homenajeado.

El reconocimiento le llegó por su implicación con la vida de la parroquia, como destacaron desde la Junta del Santuario. En una jornada muy soleada y calurosa, instantes antes del reparto del bollu y la merienda de confraternización, las fiestas de la Virgen de la Cabeza vivieron uno de sus momentos más emotivos, que terminó con una ovación para Alperi.

Paseos en bici

“Llevo aquí toda la vida y mis raíces desde mis abuelos son de aquí”, explicó Alperi, de madre de San Juan del Obispo y padre de Meres. “Viví aquí toda la vida en la zona de los llagares, antes de ir a Fozana. Y recuerdo cuando jugaba aquí en la zona del prau de las fiestas al balón, que era la zona más llana, y había árboles de cerezos”, añadió.

Trabajador primero de la Fábrica de Armas y después en Lugones en Fundición Nodular, tras jubilarse tuvo la bicicleta como una de sus pasiones. Ahora, los paseos para mantenerse activo, y una vida tranquila y familiar en compañía de su mujer, marcan el día a día de este vecino de Meres, Joaquín Alperi, al que le acompaña la medalla de la Virgen de la Cabeza “como símbolo de cariño y reconocimiento”.

Tracking Pixel Contents