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El mercado de la Pola también nota la ola de calor: se disparan las ventas de ropa y calzado veraniegos para hacer frente a las altas temperaturas

"El buen tiempo anima a comprar más a la gente", subrayan los vendedores

El mercado de Pola de Siero aumenta la venta de ropa veraniega en la ola de calor

Lucía Rodríguez

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Lucía Rodríguez

Pola de Siero

Pantalones de gasa o lino, lisos, estampados, con rayas o floridos, así como vestidos o camisetas de tirantes y manga corta. Estas son las prendas que más se han vendido este martes en el mercado de Pola de Siero. La culpable no es otra que la ola de calor de esta última semana y que los consumidores aseguran que les "ha pillado desprevenidos". No así a los vendedores, quienes ya se han provisto de ropas más ligeras en sus puestos desde hace meses.

Amor Mirón, que lleva más de tres décadas acudiendo al mercado de la capital sierense, explica que "nosotros comenzamos a traer la ropa de verano en marzo, aproximadamente, cuando finalizan las rebajas en las tiendas y las grandes superficies". "A estas alturas del año, de invierno tan solo queda alguna prenda tipo parca, pero son las menos", añade. Nicolás Jiménez añade, además, que "el buen tiempo anima a la gente a comprar mucho más".

Calzado más ligero

No solo el mercado textil triunfaba este martes en Siero. El calzado también ocupa un lugar importante en las ventas. Los clientes buscan "los diseños más ligeros, cómodos y fáciles de combinar", explican los vendedores. Así, las sandalias, los zuecos, las denominadas bailarinas y, en definitiva, aquel calzado que permita que el pie transpire y sea abierto es la estrella de los stands del sector dedicado a la zapatería. "Con este calor yo ya no me pongo ni playeros", comentaba una clienta a uno de los comerciantes.

El calzado de verano ideal debe ser transpirable, ligero y con buena sujeción, sobre todo, para evitar rozaduras y ampollas en una época del año en lo que lo único que se interpone entre el zapato y el pie es la propia piel.

Lo comerciantes del mercado de la Pola se muestran satisfechos con las ventas que están teniendo. Aunque, como suele ocurrir, todo tiene sus pros y contras.

No todo son ventajas

A pesar de que los vendedores parecen estar haciendo el agosto a finales de mayo, nada más lejos de la realidad. Nicolás Jiménez explica que "la clientela habitual suele ser la gente mayor, sobre todo mujeres, y cuando hace este calor no vienen hasta aquí, ya que la mayoría se desplaza desde otros pueblos de la zona rural y las altas temperaturas no les vienen demasiado bien".

Aunque el mercado ya no es lo que era y "lo cierto es que la cosa anda bastante mal últimamente", asegura el joven. "Personalmente, estoy muy contento y satisfecho con las ventas que se están teniendo", concluye.

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