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Última sesión del juicio contra un mando de la Policía Local de Siero: Fiscalía solicita la inhabilitación especial para la profesión durante el tiempo que dure la condena

El Ministerio Público eleva a definitivas las conclusiones provisionales

Exterior de la comisaría de Policía Local de Siero.

Exterior de la comisaría de Policía Local de Siero. / S. A.

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P. T.

Pola de Siero

En la última sesión del juicio contra un mando de la Policía Local de Siero acusado de un delito contra la integridad moral, la Fiscalía elevó a definitivas sus conclusiones provisionales, aunque añadiendo la solicitud de inhabilitación especial para desempeñar la profesión de policía durante el tiempo de la condena. De este modo, queda a la espera de sentencia este caso en el que Fiscalía solicita un año de prisión para un subinspector de la Policía Local de Siero por supuestamente someter a un agente del cuerpo a humillaciones y vejaciones durante el periodo en el que ejerció funciones de superior jerárquico.

Según el relato del Ministerio Fiscal, los hechos ocurrieron entre 2018 y 2022 en las dependencias de la Policía Local de Siero, en la Pola. El acusado era entonces subinspector del cuerpo y, en ausencia del comisario, desempeñaba funciones de jefe accidental. También era delegado del sindicato CSIF. La víctima pertenecía al Sindicato Independiente de la Policía Local de Asturias, SIPLA.

La Fiscalía sostiene que el acusado participó, de forma directa o a través de otros agentes, en distintas conductas dirigidas contra el policía. Entre ellas, cita un episodio ocurrido el 31 de diciembre de 2018 en un grupo de WhatsApp del que ambos formaban parte. Según el relato fiscal, el acusado se refirió al agente con calificativos como “payaso” o “subnormal” y afirmó que le iba a dar “dos hostias”. Tras ese episodio, fue expulsado del grupo por el administrador y se incoó un expediente disciplinario. La víctima inició después un periodo de baja laboral de aproximadamente un año, desde principios de 2019.

El Ministerio Público también atribuye al acusado la denegación de las vacaciones correspondientes al año 2019, una vez que el agente se reincorporó en enero de 2020 tras la baja laboral. Según la Fiscalía, el policía tenía derecho a disfrutar de esos días, pero se le denegaron por supuestas razones de servicio, pese a que el servicio estaba cubierto y se estaban concediendo permisos para asuntos particulares a otros agentes.

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