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Educación estudia el caso de los mellizos con autismo de Lugones que no pueden ir al cole al lado de casa para intentar darle una solución

“Es una vergüenza, los recursos deben ir donde esté al alumno y no al revés”, destacan desde la Asociación Autismo Astur, que ha ofrecido ayuda a los pequeños

Alejandro Villa e Inés González, padres de los mellizos, en la carretera que separa su casa y el cierre perimetral del Colegio Santa Bárbara de Lugones.

Alejandro Villa e Inés González, padres de los mellizos, en la carretera que separa su casa y el cierre perimetral del Colegio Santa Bárbara de Lugones. / P. A.

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Pablo Antuña

Pablo Antuña

Lugones (Siero)

La comisión técnica de escolarización, que pertenece a la Consejería Educación, mantiene abierto ahora mismo un procedimiento para intentar dar una solución a la demanda de los padres de los mellizos con autismo de Lugones. Los progenitores denunciaron a través de LA NUEVA ESPAÑA que se les denegó la matrícula en el Colegio Santa Bárbara, a escasos metros de su casa, debido a que el centro no contaba con un auxiliar educador que les atendiese. La solución que les dieron fue matricularlos en el Colegio de La Ería, situado a dos kilómetros de donde residen, ya que allí sí cuentan con los recursos para su cuidado. Algo que no aceptan la familia afectada, que lo considera "una injusticia”.

Desde la Consejería insisten en que lo que se les ha propuesto inicialmente se ajusta al criterio que se sigue siempre en este tipo de situaciones y que acordaron matricularles en La Ería al contar ya ese centro con los recursos adecuados No obstante también inciden en que el caso se está estudiando para intentar encontrarle una solución.

Alejandro Villa e Inés González, los padres de los mellizos de tres años diagnosticados de TEA (Trastorno del espectro autista) cuando tenían apenas un año y medio, explicaron también que la matrícula en el Colegio Santa Bárbara les ayudaría no solo por una cuestión logística y de cercanía, sino también porque ahí se han matriculado la mayoría de compañeros de la guardería, lo que les facilitaría la integración.

Tras efectuar la denuncia de su caso, desde la Asociación Autismo Astur se pusieron en contacto con la familia, para ofrecerles ayuda con diferentes actividades que organizan desde el colectivo, que cuenta con cerca de 60 socios.

Y también criticaron la actuación de la Consejería de Educación. “Es una vergüenza, los recursos deben ir donde esté el alumno y no al revés”, explicó Noemí Zapico, presidente de Autuismo Astur.

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