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Nacho Fonseca se hace eterno en el colegio Xentiquina de Lieres: "Es una sorpresa maravillosa"

El centro dedica su aula de música al maestro y reivindica su legado "con la obligación de transmitirlo a la nuevas generaciones"

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Luján Palacios

Luján Palacios

Lieres (Siero)

Si varias generaciones de asturianos saben que el “el coche’l maestru tien más años ya que la campanona de la catedral”, o que en la Granxa de Nel “el xatu fala inglés, les pites van en tren y el gochu merienda na mesa y con mantel”, es gracias al trabajo de Nacho Fonseca, maestro de Lieres que desempeñó una intensa labor durante más de tres décadas en el colegio local y que desde este jueves ya es eterno entre las paredes del ”Xentiquina”. El aula de música del centro lleva ya oficialmente su nombre, como reconocimiento a toda una vida de docencia, de amor por el asturiano y de divulgación de la cultura propia a través de la música, del coro que creó con sus alumnos, que da nombre al colegio y que ha hecho historia entre cientos de niños, llevando sus canciones por toda Asturias y fuera de ella.

El reconocimiento se celebró con la presencia de todos los estudiantes y maestros actuales del centro, así como con la asistencia de la diputada del PSOE Noelia Macías, antigua alumna y cantante en el coro; la edil sierense Ana Nosti, representantes del AMPA y el homenajeado con su mujer, Aurora García, y su hija, Esther Fonseca. Y si el acto fue emotivo, también fue musical, con la actuación del coro actual con algunos de los grandes éxitos de Xentiquina coreados en comunidad.

Por la izquierda, Ana Nosti, Inés Estrada, Nacho Fonseca y Noelia Macías, ante el aula de música

Por la izquierda, Ana Nosti, Inés Estrada, Nacho Fonseca y Noelia Macías, ante el aula de música / Luján Palacios

Tal como explicó la directora del colegio, Inés Estrada, el reconocimiento a Nacho Fonseca va mucho más allá de un gesto simbólico. "Hoy es uno de esos días que dan sentido a la escuela. Uno de esos momentos en los que una comunidad educativa se detiene para mirar atrás, reconocer su historia y agradecer a quienes la han hecho mejor", señaló durante su intervención, en la que subrayó que el aula que desde ahora llevará su nombre debe ser entendido como "un espacio que recuerda la importancia de aprender con ilusión, con creatividad y con respeto por nuestra identidad".

Estrada quiso situar la figura del maestro en el centro del proyecto educativo del centro y destacó su capacidad para adelantarse a su tiempo: "Mucho antes de que habláramos de metodologías activas, de aprendizaje competencial o de educación inclusiva, él ya entendía que la música podía ser una poderosa herramienta para llegar a todos los niños y niñas sin excepción", recalcó, antes de recordar que el aula de música de Xentiquina fue siempre "un espacio donde la diversidad nunca fue un obstáculo, sino una riqueza".

Pedagogía

Uno de los ejes del homenaje fue el papel del asturiano en la obra pedagógica de Fonseca. La directora recordó que el maestro convirtió el asturiano en una herramienta educativa de primer orden, porque "no era solo una materia, era un puente hacia nuestras raíces, una forma de entender quiénes somos y de transmitir a los niños el amor por la tierra que habitan". En este sentido, reivindicó el valor de sus canciones como vehículo de aprendizaje intergeneracional. "Generaciones enteras aprendieron asturiano casi sin darse cuenta. Lo cantaron, lo jugaron, lo sintieron", afirmó. Y, por ello, llamó a "conservar todo este patrimonio que nos ha dejado para divulgarlo", ya que "si Eduardo Martínez Torner fue la persona que cuidó el patrimonio musical asturiano a través del cancionero de la lírica, Nacho Fonseca es la persona que nos está legando la música, pedagogía y didáctica de la Asturias del siglo XXI", destacó Estrada.

Por la izquierda, Aurora García, Nacho Fonseca, Ana Nosti, Noelia Macías, Inés Estrada y Álex Monés

Por la izquierda, Aurora García, Nacho Fonseca, Ana Nosti, Noelia Macías, Inés Estrada y Álex Monés / Luján Palacios

La concejala Ana Nosti puso precisamente de relieve ese carácter transformador del proyecto Xentiquina. “Aquí nació un proyecto que forma parte de la historia educativa de Asturias: un proyecto que consiguió algo extraordinario, unir música, escuela y lengua asturiana haciendo que aprender fuera también disfrutar, cantar y compartir”, destacó.

En la misma línea, la diputada Noelia Macías puso el acento en la huella emocional del proyecto educativo que le ha dejado el recuerdo de "una de las mejores etapas de mi vida".

Nacho Fonseca, jubilado desde hace un tiempo y acostumbrado a homenajes y reconocimientos, no pudo evitar emocionarse en su casa. "Es un orgullo enorme, una sorpresa maravillosa", reconoció, antes de recordar su vinculación con el centro: “Aquí pasé más de treinta años de mi vida trabajando y fui muy feliz con los rapacinos y rapacinas que pasaron por este colegio”.

Fonseca subrayó también el carácter vivo de su obra musical y pedagógica, nacida en las aulas del propio centro. "Estas canciones se hicieron aquí, en este aula, con los guajes. Ver que ahora mi nombre queda vinculado a este espacio es algo que no esperaba, pero que me llena de satisfacción. A los rapacinos de hoy les diría que canten, que disfruten, porque cantar a un guaje de ocho años le gusta siempre, cante bien o no cante tan bien. Y que ojalá estas canciones sigan gustándoles tanto como les gustaron a los que las aprendieron conmigo", indicó el homenajeado.

Y a los mayores les pidió "querer la llingua, amarla y respetarla", porque no por ello se deja de ser ciudadano de un mundo diverso. Un mundo en el que sus canciones han marcado a cientos de escolares, que aún tararean décadas después, por ejemplo, aquello de que "La moto que tien Pachín ye una moto de primera; tien les ruedes de madera y l'asientu de tocín".

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