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Siero, parada fija y punto de encuentro para los amantes del ciclismo: "Es una ruta segura y está cerca de todo"

Los deportistas destacan las buenas carreteras y la posibilidad de hacer recorridos por caminos en el municipio

Por la izquierda, Guillermo Flecha, Juan Lartategui y Lorena Estrada

Por la izquierda, Guillermo Flecha, Juan Lartategui y Lorena Estrada / Luján Palacios

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Luján Palacios

Luján Palacios

Pola de Siero

El concejo de Siero es parada de avituallamiento y hasta final de etapa para muchos amantes de las dos ruedas. La Pola puede presumir de ser punto de referencia cuando toca hacer un descanso obligatorio y son muchísimos ciclistas los que lo han elegido con lugar de encuentro con otros para tomarse un tentempié y charlar un rato tras haberle dado fuerte al pedal. El municipio, y en concreto la capital sierense, es territorio de ruta ciclista, con múltiples posibilidades para rodar por distintos parajes y con el atractivo añadido de que «paras aquí y comes un buen pincho».

El grupo de amigos gijoneses compuesto por Juan Lartategui, Lorena Estrada y Guillermo Flecha son buen ejemplo de ello, a mediodía de un domingo caluroso, a la sombra de una terraza en el centro de la capital polesa. "Siempre paramos aquí, porque es como el centro de todo", relatan mientras reponen fuerzas. Aficionados a la bici desde hace mucho, Siero siempre acaba entrando en los planes, tanto de diario como los fines de semana. Porque "es un destino muy asequible, cerca de Oviedo, Gijón y de cualquier punto desde el que vengas rodando", señala Lartategui.

Así, bajarse de la montura para descansar en la Pola es un hito "tanto para los que hacen etapas largas como para las medias y las cortas distancias, al final parece que toco acaba cayendo aquí, es el mejor punto para parar vengas de donde vengas", indican. Los fines de semana, sobre todo. Es entonces cuando más gente se junta para descansar por unos momentos, con la pared de la plaza de Cabo Noval llena de bicis arrimadas y ciclistas comentando su jornada deportiva con camaradería, porque más de uno ya se conoce de la ruta.

A ello se suma que "por semana Siero también es un concejo muy apetecible para venir en bici, porque está cerca para dar una vuelta corta después de trabajar. Es la distancia ideal para marcarse el objetivo de venir a rodar un poco cuando no hay mucho tiempo", apuntan. Con el atractivo, además, de que "hay buenas carreteras", tanto en el firme como en lo que se refiere al tráfico.

"Al estar rodeados de autovías, se nota mucho que hay menos coches y se puede rodar con seguridad. Hay menos densidad de tráfico que en otras zonas, y también es importante que casi todas las carreteras tienen arcén, lo que nos da mucha seguridad, aunque no estaría de más que las podaran", recomiendan los ciclistas. Una lista de bondades que asimismo se completa con "mucha variedad para rodar".

"Gravel"

Porque "está bien para andar por llano, pero luego también tienes cerca zonas con subidas más marcadas para entrenar, y además ofrece posibilidades para practicar el 'gravel', que está muy de moda", exponen. El 'gravel' es una modalidad de ciclismo similar al de carretera, pero con cuadro y ruedas para poder circular por caminos. "De esos hay muchos en Siero, y es algo que se agradece mucho", apunta Guillermo Flecha, porque además "son zonas rurales con paisajes muy guapos".

El paisaje es algo que atrae a dos amigas de Gijón, Candi Rodríguez y Mónica Maneiro, que ruedan con mucha frecuencia por Siero. "Casi siempre, es una tirada muy buena para hacer desde la ciudad y te puedes acercar a Sariego y otras zonas que son muy tranquilas y por las que apetecer circular". Ellas también hacen parada desde hace un par de años en la Pola, porque "es el mejor sitio para tomar algo y descansar".

Por la izquierda, Mónica Maneiro y Candi Rodríguez

Por la izquierda, Mónica Maneiro y Candi Rodríguez / Luján Palacios

En el caso de Mónica, empezó en el mundillo porque "mi marido hace triatlones y decidió que iba a vender la bici que tenía, que le había comprado yo con mi primer sueldo. Como me daba pena, decidí quedarme yo con la bicicleta y empecé a salir; descubrí que esto era lo mío y llevo ya un par de años", relata. "Es muy profesional, también hace duatlón", cuenta su amiga Candi, que en su juventud hacía bici de montaña y que se animó a salir a la carretera hace un año. "Busqué un grupo para salir y me encontré con Mónica, que además somos vecinas, y salimos mucho juntas", explica. Suelen hacerlo hasta Siero por cercanía y porque "nos gusta mucho". Un ritual para "disfrutar, nosotras somos disfrutonas de la bici", aseguran entre risas en la Pola. "Y es una forma de dejar un rato a los maridos y los hijos en casa", bromean.

Como cientos de aficionados más, forman parte de un pelotón que ha encontado en el concejo su particular meca, como destino y punto de parada pa seguir ruta. Y como aseguran, "cada vez somos más".

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