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Entrevista | Alba Hernández-Mirueña Impulsora de Candelarte y pregonera de las Fiestas de Santa Isabel de Lugones

Alba Hernández-Mirueña, pregonera de las fiestas de Santa Isabel: “Lugones no es solo un lugar físico, es una red que te abraza"

“Esta localidad mantiene intacta su esencia cercana y el trato humano, es viva, dinámica y cómoda”

Alba Hernández-Mirueña, en Lugones.

Alba Hernández-Mirueña, en Lugones. / R. P. A.

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Pablo Antuña

Pablo Antuña

Lugones (Siero)

Alba Hernández-Mirueña (Aldeaseca de la Armuña, Salamanca, 1985), fundadora de Candelarte, centro de formación y animación sociocultural, pregonará este viernes a partir de las 19.30 horas las fiestas de Santa Isabel de Lugones. A principios de año ya recibió el premio "Pueblo de Lugones". Ahora, afronta con "orgullo y responsabilidad" abrir los festejos de la localidad que la acogió y en la que se ha asentado.

-¿Qué supone ser la pregonera de las fiestas de Santa Isabel?

-Tras haber vivido el profundo honor de recibir el premio "Pueblo de Lugones" -que me otorgaron bajo el lema de trabajo, honestidad y palabra- ser la pregonera es una de las cosas más bonitas que me han pasado en la vida. Como persona nacida fuera de Asturias, hablarle directamente a la gente que me ha visto crecer, caminar y luchar es una alegría inmensa, pero también una responsabilidad enorme que asumo con toda mi humildad.

-¿Qué fue lo que enganchó de esta localidad a una salmantina que llegó de adolescente a vivir aquí?

-Llegué con quince años y una maleta llena de sueños. Lo que me atrapó por completo fue su calor humano y su espíritu comunitario. Lugones no es solo un lugar físico, es una red que te abraza. Aunque vengas de fuera, este pueblo te hace sentir de inmediato que engranas a la perfección en su identidad y que tus metas aquí pueden hacerse realidad.

-¿Por dónde irá su pregón?

-No va a centrarse en mí ni en mi carrera. Irá directo al corazón de Lugones. A homenajear a sus comerciantes y empresarios locales que levantan el pueblo cada día, a poner en valor la labor de los que trabajan en silencio por nuestro bienestar y, sobre todo, a lanzar un mensaje a nuestros jóvenes para que miren más allá de las pantallas. Quiero que sea una invitación sincera a cuidar de nuestros extremos: proteger a nuestros mayores y abrazar con empatía la inclusión.

-La localidad está ahora en plena expansión, con un crecimiento continuo, y con el horizonte futuro de llegar a los 20.000 habitantes. ¿Por qué recomienda vivir aquí?

-Lugones ha logrado un equilibrio mágico, tiene un crecimiento imparable hacia el futuro, pero mantiene intacta su esencia cercana y el trato humano. Es un lugar vivo, dinámico y cómodo donde lo tienes todo a mano, sin paquetes impersonales y con un tejido comercial e institucional que aporta una tremenda seguridad y calidad de vida.

-¿Cómo describiría a la gente de Lugones?

-Es trabajadora, unida, generosa y con palabra. Son personas maravillosas que cada mañana se levantan con ganas de aportar a la sociedad y cuidar de sus familias, mirando siempre por el bien propio como por el ajeno. Es un pueblo con una calidad humana excepcional.

-¿Cuál su momento especial de Santa Isabel?

-Para mí, el momento verdaderamente especial es el arranque. El instante del pregón y el reencuentro en las calles. Es ese preciso segundo en el que todo el tejido social del pueblo se une, se olvida de la rutina del año y empieza a bombear con fuerza como un solo corazón para celebrar la vida en comunidad.

-Tiene Santa Isabel propuestas a todas las horas. ¿En esta parte de su vida le gustan más la programación festiva de día o la de la noche?

-Aunque la noche tiene una magia indiscutible, en esta etapa de mi vida disfruto muchísimo de la programación festiva de día. Me encanta ver las calles llenas de vida, participar en las tradiciones, ver la música en directo compartida en familia, los juegos de los más pequeños y el trato cercano con los vecinos a plena luz del sol.

-¿Alguna anécdota o momento que se pueda contar que haya vivido durante las fiestas?

.Tengo muchas, pero más que una anécdota divertida, siempre recuerdo con mucha emoción las fiestas posteriores a los momentos más duros de la pandemia. Ver cómo la comunidad, los alumnos y las familias de los estudios de pilates, escuelas de danza y del club de acrobacias y cheerleading de CandelArte se volvían a abrazar en las calles tras haber resistido tanto sacrificio silencioso, me demostró la fuerza indestructible que tenemos cuando estamos unidos.

-¿Que echa de menos de las fiestas de hace años?

-A veces se extraña un poco esa desconexión total del pasado, cuando no estábamos pendientes de capturar todo en un teléfono móvil y la atención estaba puesta al cien por cien en el detalle de la conversación cara a cara con el vecino que tenías enfrente.

-¿Qué le añadiría?

-No se me ocurre nada ahora mismo. Es una programación que ya es completísima gracias al enorme sacrificio de la comisión de festejos.

-Después de santa Isabel, ¿qué otra fiesta no se pierde nunca?

-Las fiestas del Carbayu y Santa Isabel son los dos eventos que no me pierdo nunca. En ambas colaboro económicamente como empresa y publico el cartel oficial de actividades ofertadas de la temporada de CandelArte en los respectivos libros de las fiestas. Siempre agradecida con ambas comisiones y con la Asociación Cabalgata de Reyes de Lugones, que también hace una labor inmensurable.

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