La realidad es cambiante y casi se puede decir que hay tantas realidades como personas, y más en estos tiempos en que la mentira es la protagonista de la vida social y política, y basta para ello seguir las portadas de noticieros y demás medios de comunicación. Pero cuando uno menos lo espera una ráfaga de luz convertida en pancarta nos alerta y habla de las dificultades de muchos  (campesinos, ganaderos…) y denuncia lo que muchos intuimos, pero que no se airea, se silencia y todo porque el pesebrismo va a más y la libertad de pensar, el expresar lo que uno piensa y siente va a menos, da miedo, perjudica, y más ahora que algunos entronizan que la verdad no existe, sólo mis circunstancias personales.

Todo esto me ha ocurrido fortuitamente el pasado miércoles, hacía las 11 de la mañana, cuando mientras leía tranquilamente el periódico en mi casa, de repente, por la arteria principal de Pola de Siero, calle del emérito y visionario Alcalde Parrondo, uno de los grandes benefactores del concejo , empezaron a sonar los claxon de una caravana interminable de tractores, que debidamente acondicionados se dirigían hacia Oviedo capital , sede del Gobierno del Principado de Asturias, para hacer llegar a las autoridades sus angustias, sus problemas , sus desesperaciones reflejados en pancartas como : “ El pueblo se muere” “Por futuro de nuestros hijos” ” El campo es vida”… Y lo más grave de estos letreros es que son verdad, que nos estamos quedando sin jóvenes y los que hay tienen que marcharse, no tienen futuro, lo dan por perdido, porque ya ni siquiera reaccionamos ni buscamos la solución al problema. Tenemos miedo a la vida y esto es alentado por el propio sistema. No hace mucho en la presentación de la voluminosa  Agenda-España 2050 – dijo lo de voluminoso por sus más de 700 páginas-  el presidente Sánchez decía que nuestro bienestar iría a más, que en el futuro los españoles seríamos menos -dentro de poco los asturianos no llegaremos al millón de habitantes- y nos tocaría más. Solución no muy convincente que recuerda al Estadista que sube los impuestos de sus súbditos sin analizar si los gastos que realiza son necesarios o no. Creo que ya va siendo hora de que el rigor y la política vayan de la mano. Nos interesa a todos.

La situación de España no es buena. No hace mucho el Gobierno intentó apropiarse de los dineros sobrantes de todos los ayuntamientos de España, los remanentes de crédito, y algunos alcaldes, incluso socialistas, tuvieron el coraje de denunciarlo e impedirlo. Hoy España tiene una nueva oportunidad gracias a las ayudas europeas.  Se exige rigor y conciencia, y centrarse en los verdaderos problemas que nos preocupan a todos:  en su administración y distribución. Y el principal problema es el paro: el futuro y libertad de jóvenes y no tan jóvenes, piénsese en los parados de larga duración…Todos en mayor o menor medida dependemos de esa gestión, y lo que vemos y oímos en las sesiones parlamentarias no invita mucho al optimismo.

Pertenezco a una generación cuyos padres, verdaderos padres en todos los aspectos de la vida, no sólo el genético - que para eso vale cualquiera- ,renunciaron a lo que hubiera que renunciar para que sus hijos tuvieran un futuro digno, mejor, humano y se fueron de este mundo satisfechos del deber cumplido.

Hoy, como los campesinos y ganaderos, son muchos los que reclaman un futuro mejor para sus hijos y lo único que encuentran como respuesta es el silencio, y esto es descorazonador y angustioso y tensa los pocos días que les quedan de vida…¿Qué va a ser de ellos el día que faltemos? Da la impresión que a nadie le importa…

Lo cierto es que cada vez la vida se pone más difícil: suben los precios de todo (luz, combustibles, alimentación…) incluido el peaje del Huerna y nadie protesta, la inflación se dispara al 6,7% mientras el IBEX se revaloriza afortunadamente  un 7,9 por ciento en un año, Alu Ibérica deja a su plantilla en la calle, Telefónica pacta la salida de 3.000 empleados y la España vaciada moviliza sus candidaturas para favorecer el sistema, mientras se reconocen los  servicios prestados de Pablo Iglesias con la concesión de la Gran Cruz de Carlos III y a otros ministros que ni siquiera comieron el turrón del año que fueron nombrados.

Y si esto no fuera poco, el gasto en pensiones se ha incrementado este año en un 3% y ascendió a 143.250 millones de euros…Podría seguir poniendo titulares que causarían lógica preocupación, vergüenza… Pero da la impresión de que la única estrategia del Gobierno para estos tiempos procelosos es “escuchar” todo lo que se dice sobre el covid-19 y  “vigilar” que durante todo el año 2022 el precio de la luz no se desboque. Pero lo cierto es que sube todo, como decía una acreditada columnista,  incluido el tabaco autorizado por el mismo gobierno, menos el precio de la leche - cuando los costes de explotación hacen inviables sus ganaderías- , y que nuestro poder adquisitivo va a menos y a nadie le importa, y parece que el único problema de nuestro Parlamento regional es si cooficialidad sí o no, con la que está cayendo.

Asusta el silencio cómplice de muchos. Tendrán que dar explicaciones no tardando. Ahora ya empiezo a entender que una de las tres personas más influyentes de España sea Rocío Carrasco como publicó recientemente un periódico. ¡Algo no va bien!

No puedo entender Asturias sin la pujanza de su medio rural y espero que lecciones como la citada nos ayuden a todos a encarar los problemas y solucionarlos, y es que cada vez que callamos o miramos para otro lado, ponemos en juego el futuro de nuestros hijos ,el patrimonio más importante que Dios nos ha dado. El pasado miércoles, 29 de diciembre, ganaderos y campesinos, el campo astur, nos han demostrado que “el campo es vida” .