Opinión

Tres más dos

Una vez los pequeñajos saben contar y tienen concepto de la cantidad se puede empezar con la operación. Existen distintas técnicas rudimentarias para solucionar la propuesta. Van muy bien los ábacos, pero en nuestra infancia sin recursos se hacían rayitas o se utilizaban los dedos. Así ante la propuesta 3+2 poníamos tres dedos, a continuación dos y obteníamos los cinco que eran la respuesta. La suma es la primera operación que se aprende. La resta PODEMOS verla como la suma de un número con su opuesto, pero entraña más complejidad. Las operaciones en sí no tienen sentido si no tienen aplicación a la vida y sirven para resolver los problemas que ella plantea.

Sumar tiene un inconveniente, que solo se pueden sumar cantidades homogéneas y no se pueden sumar abanicos con lavadoras. Por eso, aunque parezca sencilla hay que tener muy claro qué se quiere sumar.

Si alguien pretende hacer un partido político con ese nombre y en su espíritu está el incremento por adición no puede intentar unir bases totalmente heterogéneas, porque aunque aparezca un número se desconoce qué representa. Así que no es de extrañar que SUMAR esté en camino de irse al carajo o lo más cercano.

Igual van a tener que comprar un ábaco, aunque creo que nunca van a llegar a ser capaces de sumar mediante cálculo mental y mucho menos aplicar la operación a los problemas que la vida plantea. Y esto no se arregla dando la lengua en concursos de estupideces.

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