Opinión

Siempre hay una primera vez: efluvios taurinos

El ministro de Cultura, el señor Ernest Urtasun, con fecha 3 de mayo de 2024 decidió suprimir el Premio de la Tauromaquia, instituido por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero en 2011 alegando argumentos que carecen de solvencia (cuando habla de maltrato animal y poco uso del bono juvenil para los espectáculos taurinos). Tenía previsto escribir algo en defensa de la fiesta de los toros, pues soy de la opinión que se crean polémicas para alejar a los ciudadanos de los verdaderos problemas: falta de empleo, paro juvenil, listas de espera médicas, dificultades para llegar a final de mes, alza continuada de los precios, excesiva deuda que ya alcanza los 1,6 billones de euros, subidas de impuestos para los mismos o peores servicios, que cada vecino evalúe lo que paga de IVA de los productos que compra y consume. Y todo esto sin hacer balance de los resultados electorales de las europeas, en las que el grupo más penalizado fue SUMAR, que llevó a su presidenta a dimitir virtualmente. Soy de los que dicen que la primera obligación que tiene un político es respetar y proteger la idiosincrasia y manera de ser, sentir y vivir de sus ciudadanos, y si no las quiere respetar, la solución es muy sencilla, si tiene dignidad, no se presente.  

Que en España, el país de la piel de toro, la tierra de Joselito el Gallo, Juan Belmonte, Manolete, de Antonio Bienvenida, de Paquirri, del Yiyo, del Juli, de Morante, Roca Rey se quieran poner objeciones o zancadillas a la Fiesta nacional, uno de nuestros emblemas culturales y signo de identidad, es algo que no tiene explicación y menos lógica, y más cuando vemos que muchos de los 85 millones de turistas que nos visitan acuden a nuestras plazas ya sea en Pamplona, Sevilla, Madrid, Salamanca, Gijón para vivirla y sentirla en directo. De los toros han dado fe todas las artes que en el mundo existen, desde la poesía con Alberti y Lorca, a la pintura como Goya y Picasso, la escultura con el gijonés Salvador Miranda, la música de Manuel de Falla, las zarzuelas y las novelas de los llamados novencentistas, europeístas convencidos  como Ramón Pérez de Ayala, Ortega y Gasset y hasta el cine o la publicidad exquisita de los toros de Osborne, uno de los cuales individualiza y preside la localidad sierense de El Berrón... La lucha entre el instinto del animal y la inteligencia humana, con la muerte como telón de fondo, ha dado paso a escenas inolvidables que testimonian un modo de vivir y sentir, enraizado de generación en generación y que es un elemento importante de nuestro patrimonio. Y todo ello con la libertad como bandera, que da cifras de aforo impresionantes como la corrida de la Beneficencia de este año en Las Ventas, con más de 21.000 espectadores y eso que Morante de la Puebla fue baja de última hora por prescripción médica.

Empezó la semana hablando de toros (durante esta feria de San Isidro han sido muchos los asturianos que se han desplazado en AVE a Madrid para ir a los toros) y de las excelentes crónicas taurinas de Andrés Amorós, de Vicente Zabala de la Serna, de la excelente prosa de “Historia de una taberna”, de Antonio Díaz-Cañabate, en la que lo taurino tiene un componente importante, y concluyó el pasado viernes, a las 20:00 de la tarde en el acto de presentación oficial de los carteles de la feria Taurina de Begoña 2024 , en la que intervinieron, en primer lugar, don Vicente Zabala de la Serna para darnos la gran noticia de una Nueva Feria de Begoña 2024 en el Bibio, y recordarnos que tauromaquia es pueblo, es libertad, cultura, historia y patrimonio. Después la alcaldesa de Gijón, doña Carmen Moriyón, que al recuperar en un tiempo récord la Fiesta de los toros en 2023, nos dijo que eso es más historia que ficción, y que el objetivo era devolver a la afición lo que era justo, y ello fue posible gracias al trabajo de muchos (empresarios, concejales…) y apoyo masivo de la población.

Palabras sentidas, claras y profundas de lo que supuso y supone para Gijón haber recuperado la fiesta y poner en valor los 136 años de historia del Bibio. Finalmente, don Joaquín Manso, director de El Mundo, en su calidad de pregonero, hizo una encendida defensa de la libertad, de la tauromaquia, habló de héroes verdaderos frente a héroes vulgares, de posmodernidad y ese temer u ocultar la muerte o todo lo que haga referencia a ella, y decirnos “que la feria de Begoña no es el pasado, ni la España negra, ni el franquismo: es un patrimonio cultural vivo, una síntesis de tradición y modernidad que representa el gran regalo cultural de España a la Humanidad”. En su amena y reflexiva intervención no faltaron referencias a su Candás de infancia con toros en la dársena del puerto y su afirmación de asturianía al decir “que cuanto más lejos estaba, más asturiano se sentía”. Concluye recordando que el toro pone a cada uno en su sitio. “Enhorabuena , Gijón” “ ¡Viva Gijón, viva Begoña, viva los toros!”.

Quien les escribe es un humilde aficionado, que sorprendido por tantos oros y soles, por tanta paseíllo y tanta ceremonia, banda y pasodoble, acudía al foro de Buenavista, en Oviedo, ya en San Mateo o en la Ascensión, o al Bibio en Begoña, donde presencia las habilidades de Diego Puerta, El Viti, Joselito, Enrique Ponce, José Tomás, Talavante, Roca Rey…Y el pasado domingo en Las Ventas, pude comprobar que es mejor la Banda de música del Bibio que aquella, que apenas sonaba.

No quiero entrar en polémicas con nadie, que cada uno haga y disfrute de sus aficiones libremente. Quien quiera ir a los toros, que vaya, y quien no quiera que no vaya, pero que no sea por imperativo legal. Y digo esto en la época del aborto y de la eutanasia. ¡Algún día la historia pasará receta!

 P.D      En el café de Chinitas

            Dijo Paquiro a Frascuelo:

           “Soy más Valente que tú,

           Más gitano y más torero”

                     (Federico García Lorca)