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Opinión

Raro

Sobre los modos de deshacerse de un árbol

Era una práctica frecuente en el ámbito aldeano de antaño. Cuando había en el límite de la propiedad un árbol que molestaba al dueño, por arte de birlibirloque el árbol comenzaba a secar y había que quitarlo. Igual lo correcto hubiese sido hablar con el propietario del árbol y llegar a un acuerdo, pero no, lo importante es hacerlo a la chita callando y así parece una intervención de la magia.

Deshacerse de un árbol, o de dos, hoy, de manera explícita, en ámbitos urbanos y tratándose de árboles protegidos puede generar un conflicto de dimensiones imprevistas. Hace cierto tiempo insistí en la presencia de los tejos ante el edificio de Urbanismo y la poco correcta correspondencia de estos árboles tóxicos con un espacio de expansión y ocio por la ampliación del parque.

Pero los milagros existen. Este año los texos no dieron fruto y no se vieron en el suelo los arilos, que en su interior tienen una semilla altamente tóxica. Pero basta echarles un vistazo para ver que alguna intervención extraña ocurrió. Las hojas, siempre de un verde brillante, tienen un tono marrón que pronostican muerte. Quienes sabemos lo que ocurría con los árboles que molestaban, y sabiendo que hoy hay productos químicos desde glifosatos a defoliantes, no podemos evitar sospechar que algo ha pasado que ni tiene que ver con birlibirloque ni con magia. Pero la realidad es que el tejo está en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas y hay una serie de acciones prohibidas, entre las que está las que ponga en peligro la vida del árbol o afecten a su aspecto natural.

Así que, si hubo alguna intervención que ocasione al final la muerte de los texos, habría que investigarlo. Bueno, cuando muertos se talen, con la madera pueden hacerse cosas extraordinarias. Que no se le ocurra a nadie convertirlo en leña para quemar. Además ye tóxico. n

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