Opinión
A los pies del Corcovado
La vida va tan deprisa que apenas tiene uno tiempo y tranquilidad para hacer balance de lo vivido durante el año que pasó y más con un final y principio de año tan explosivo, en el que lo imprevisible, el caos y demás turbulencias humanas y naturales marcan la ruta y dejan al ser humano titubeante, inseguro, a merced de las circunstancias y sin los apoyos o barreras de nuestra civilización occidental, que no son otros que la ley y la moral. ¿Puede subsistir una sociedad sin una ley que regule, proteja las relaciones humanas y conserve y fortalezca los principios morales que regulan nuestra vida? No, y más en estos tiempos, en los que uno busca la seguridad y afianzarse en la vida en un mundo en el que el más leve contratiempo acaba con nuestros proyectos e ilusiones. Y es que, a pesar de todos los pesares, nos cuesta reconocer que somos efímeros, caducos, pasajeros en el camino de la vida, y la culpa de todo ello lo tiene la proliferación de imágenes y ruidos que nos invaden, limitan y alienan. Lo que en los textos sagrados se simplifica en la palabra “mundo”, ajeno a la simple realidad de que nacemos, crecemos y nos vamos. Recientemente en un encuentro de efes de Estado, alguno aireó su deseo de ser casi inmortal y cumplir los ciento cincuenta años. ¡Vivir para ver!
Seguro que a lo largo de 365 días han sido muchas las noticias, las imágenes y los hechos que hacen a uno sentirse orgulloso de ser humano, aunque no sean portadas de prensa; de vivir experiencias sencillas y nobles, que endulzan la vida y estimulan a uno a la perfección, a mejorar, a preocuparse del prójimo, del necesitado y en especial en estos tiempos de emigración, en los que muchas personas casi se ven obligadas a abandonar sus hogares en busca de un futuro mejor para él y los suyos o por mera seguridad. ¡Cuánta heroicidad tenemos al alcance de nuestra mano! Solo se nos pide mirar, escuchar, no ser indiferentes al dolor humano… No tiene que sorprender que el colectivo de los emigrantes sea uno de los más necesitados y los que más acuden a los dispensarios o servicios sociales. ¡Hasta Jesús fue emigrante niño en Egipto! Es muy duro verse solo y en un país desconocido, al albur, a la intemperie, sin tener donde cobijarse cuando aprieta el calor, el frío o el cansancio y, como única luz, la de una solitaria farola del fondo del parque. ¿Qué pasará por su cabeza? ¿En qué pensará? ¿Cómo alimentar su esperanza, su ilusión, cuando la incomprensión o el desprecio son el pago que reciben y eso que son la mano de obra barata que atraviesa la sala de los aeropuertos y que tanto necesitamos? Basta darse un paseo por los parques de nuestras ciudades y ver quienes cuidan de mayores y niños…
Circunstancias imprevistas de la vida me han permitido presentarme y cobijarme ante la inmensa imagen del Cristo del Corcovado, a primeros de julio, concretamente el 2 de julio, antes de celebrarse en Río Janeiro la Cumbre de los BRICS , - acrónimo que agrupa a cinco grandes economías emergentes (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica)- , en una tarde de lluvia y niebla, que impedía una visión aérea de la ciudad, como suele ser frecuente, y me ha hecho ver que los destinos de Dios son imprevisibles y esto justifica que a miles de kilómetros de mi casa yo me guarezca en su pequeña y funcional capilla para rezar, para agradecer, para implorar y pedir ayuda de la que tan necesitados estamos. Y es que como dice el Evangelio de San Juan 1,1-18 ”Al principio existía la Palabra y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres…” .En ese rato de oración, en silencio, rodeado de pocas personas- el tiempo, repito, era desapacible- pasaron por mi cabeza vivencias, deseos, peticiones y alguna que otra conclusión sencilla como que Cristo, el Corcovado, esperaba mi visita para estimular mi fe y decirme que no puede haber cristiano sin oración, algo que ha estado muy de moda en tiempos no muy lejanos, de cristianismo a la carta o de Dios fontanero, a amoldado a mis necesidades, sin respetar la esencia de nuestro Credo y las Sagradas Escrituras o el Libro de Dios.
Este enorme Cristo con sus 38 metros de altura y con las manos extendidas acoge, protege, que no aliena, nos pide confianza, fidelidad, compromiso y amor no sólo a Él, Padre Creador, sino al ser humano, sea de donde sea, y especialmente al que sufre y tiene necesidad de ayuda, de apoyo, y nos lo dice en la ciudad de favelas, como la Rocinha, en la que la miseria resplandece en cada esquina, y donde la seguridad hace que los portales de sus céntricas calles se revistan de originales y bellos aluminios que los protegen. Y es que si no amamos a nuestros hermanos a quienes vemos, como vamos a amar a Dios a quien no vemos.
Este año, además de esta imprevista visita al Cristo del Corcovado, también nos ha dejado noticias o hechos que hacen a uno pensar, y más en el mundo occidental, sede del cristianismo mundial. Así la muerte del papa Francisco, el lunes, 21 de abril, en su residencia de la casa de Santa Marta, Ciudad del Vaticano, un día después del Domingo de Resurrección e impartir la bendición “Urbi et orbi”, y el nombramiento de su sucesor, el agustino estadounidense Robert Francis Prevost , que elegido Papa el 8 de mayo de 2025, escogió como nombre de su pontificado, el de Papa León XIV, en clara referencia a su compromiso social , al papa León XIII y su importante encíclica “Rerum Novarum”. Pontífice de honda espiritualidad y compromiso humano, es el papa número 267 en la Historia de la Iglesia.
Seguro que durante el año pasado han ocurrido cosas del máximo relieve y que quizás deberían aparecer en este apretado balance, pero esto es lo que querido entresacar en mi pequeño y precipitado resumen. Supongo que habrá más ocasiones. Uno es como es y así lo refleja; y que aunque a Dios no se ve, no está mudo. Se hace presente cuando menos se espera.
P.D: El papa León XIV exige garantizar la soberanía de Venezuela.
Suscríbete para seguir leyendo
- El abuelo y profesor jubilado que interviene en el debate sobre la prohibición del fútbol en el recreo en Pola de Siero: 'Siempre se jugó en los patios sin generar ningún problema
- Parque Principado bate otro récord de visitantes, con 9.354.000 en 2025, y anuncia tres nuevas tiendas
- Veintidós comunidades de propietarios de Lugones y la Pola reciben la licencia de obra para la mejora energética de sus edificios con una ayuda municipal del 70%: estas son las condiciones
- Cinco restaurantes de Siero compiten por el mejor plato de callos de España: estos son los locales que participan en el certamen nacional
- Se traslada a Siero al quedarse pequeña su nave industrial en Tabaza: esta es la empresa que va a instalarse en La Carrera
- La Fresneda, urbanización con lista de espera para comprar chalés: 'Nunca habíamos visto nada igual
- Crece la compra de vivienda en Siero por parte de polacos, rusos y ucranianos: 'Cada vez se sienten más atraídos por Asturias
- Carbayín consolida su crecimiento con la constante llegada de familias de toda España en busca de tranquilidad: 'La acogida es increíble
