15 de septiembre de 2009
15.09.2009

Isak Andic, del telar a la banca

Pasión, ilusión y disciplina son los mimbres con los que el dueño de Mango ha forjado uno de los grandes imperios textiles, desde el que se ha aupado hasta el consejo del Banco Sabadell

13.09.2009 | 02:00
Isak Andic, presidente de Mango. / luisma murias

Es tan cordial y cercano como contundente. Todo un «gentleman» catalán acostumbrado a mandar sin necesidad de levantar la voz. Isak Andic (Estambul, 1955) es una de esas personas que siempre mira a los ojos de su interlocutor. Observa, escucha y se forma una opinión, eso sí, difícil de cambiar.


El presidente de Mango visitó esta semana Oviedo y ejerció como miembro del jurado del premio «Príncipe de Asturias» de la Concordia. En una conversación con LA NUEVA ESPAÑA no escatimó elogios a Oviedo. Una de las cosas que más le gustan es observar el paisaje asturiano cuando viaja desde el aeropuerto hasta la capital.


La moda no tiene secretos para él. Tal vez por eso, es reacio a compartirlos con nadie. Ha creado un imperio que protege con celo. Lo mismo hace con su vida privada. Hasta 2007 no se dejó fotografiar. El escenario no se eligió al azar. Fue en un consejo de administración del Banco Sabadell. Posee el cinco por ciento de las acciones. El inventor de Mango también es banquero.


Gracias a él, en muchos aeropuertos y ciudades del mundo resulta fácil sentirse como en casa. Los carteles de Mango son como de la familia. Andic ideó uno de los «milagros» textiles que pasean el nombre de España en el planeta. El presidente de Mango, con una fortuna estimada en 2.000 millones de euros, posee diez sociedades de inversión, con activos valorados en unos 240 millones de euros. Es uno de los doce españoles que forman parte de la «lista Forbes». Figura en el puesto 296. Siempre ha llevado una filosofía diferente a la de sus competidores.


Su empresa comenzó a forjarse hace 25 años, con un pequeño almacén de ropa al por mayor en Barcelona. Isak y su hermano menor traían prendas de Asia, entre ellas abrigos bordados en Afganistán, para venderlas en tiendas de la ciudad condal.


El balance marea. Cerca de 1.000 establecimientos en más de 80 países y ventas que sobrepasan los 1.200 millones de euros. El secreto de Mango fue vender prendas de última moda a precios muy asequibles. La firma inauguró en marzo de 2007 el centro de diseño más grande de Europa, con más de 14.000 metros cuadrados. A Andic no le resultó fácil tomar la decisión. Asegura que pasó muchas noches sin dormir. El tiempo demostró que fue otro acierto.


En las escasas declaraciones que ofrece a la prensa ha dejado caer que sus pautas de actuación se basan en pasión, ilusión y disciplina, un cóctel perfecto que sigue a rajatabla. También aconseja tener buen humor, hace las cosas mucho más fáciles.


Al empresario, de origen judío sefardí, patrono de la Fundación Príncipe de Asturias, no hay cosa que más le moleste que se le compare con Amancio Ortega, fundador de Zara, la competencia directa.


Aunque a él no le guste, resulta inevitable establecer paralelismos. A los dos les fascina el mar, pero con diferencias. El hombre Zara navega en barco a motor. Andic prefiere el velero. Sueña con dar la vuelta al mundo en él. Se siente feliz en las aguas de Baleares.


Está divorciado y tiene tres hijos. Los dos mayores, Johathan y Judith, trabajan en los negocios familiares.


Dicen que Sarah, la más pequeña, es su ojito derecho. Le organiza las fiestas de cumpleaños. A una de las últimas invitó a ochenta personas entre las que él no faltó. La familia es una de sus prioridades.


En 1984, y bajo el rótulo de Mango, abrió en el Paseo de Gracia su primera tienda al público. En el año 1994, los hermanos Andic, que ya contaban con 100 tiendas en España, decidieron pegar el salto al exterior. La apuesta, cimentada sobre el sistema de franquicias, se convirtió en una auténtica sorpresa que catapultó el nombre de Mango por el mundo, tras la alargada sombra de Inditex. Andic supo imprimir a la marca un aire joven e innovador que sin duda constituyó una de las claves de su éxito. Los productos y la imagen conectaban con el público, lo que permitió que año tras año la empresa catalana aumentara sustancialmente sus cifras de facturación.


Otro gran acierto de la marca fue la venta a través de internet, que contribuyó a darla a conocer todavía más. Para el empresario, los errores son otro valioso componente del éxito. ¿Aprendes de tus errores? No estaríamos donde estamos actualmente sin ellos.


No le asusta el desafío de seguir creciendo durante la crisis económica actual. Si no tienes miedo de trabajar más, siempre eres invencible. Lo dijo ante los alumnos del máster del IESE el hombre que cuando tenía dos locales creó su propia marca un día de verano, mientras comía un mango.


Nació en Turquía y mantiene estrechos lazos con su país natal. Forma parte del Advisory Council of Turkey, un organismo para fomentar las inversiones en Turquía. También pertenece a las juntas directivas del Círculo de Economía y del Instituto de la Empresa Familiar.


Quienes le conocen lo definen como una persona franca y directa, tanto en su vida privada como en los negocios. Su último fichaje ha sido la rubia Scarlet Johanson, sustituta de Penélope Cruz y compañera de reparto de la española en «Vicky, Cristina, Barcelona». Asturias se empeña en cruzarse en su camino.

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