20 de junio de 2012
20.06.2012

Se buscan zonas cerebrales que sean accesibles y relacionadas con habla y movilidad

20.06.2012 | 02:00

Oviedo, E. G.


La operación se puede explicar así en cuatro palabras: sujeción de cabeza, apertura de la envoltura cerebral, localización de la lesión, estimulación cortical, análisis de las reacciones del paciente y recesión de aquellas zonas afectadas que no cumplan una función importante. De ahí que el peligro de secuelas sea más bajo.


El manejo del ordenador y el «mapeo» de las imágenes del cerebro por personal especializado tiene también mucho que decir para ir a tiro fijo en la microcirugía.


El tumor extirpado al paciente asturiano afectaba a una zona cerebral de unos tres por tres centímetros. No era pequeño, pero los médicos del HUCA saben y se encuentran con tumores mucho mayores.


Los tumores primarios se dividen en cuatro grados, en función de su agresividad. Se trata, por lo general, de tumores de desarrollo lento -explicaron ayer los médicos del servicio de neurocirugía-, cuya primera sintomatología es muy variada, pero sobre todo debutan con ataques epilépticos. No era el caso del paciente asturiano sometido a la operación de cirugía despierta, que comenzó a tener problemas de habla.


Puestos a la mala suerte de sufrir uno de estos tumores, mejor que sean de grado 1, que, en terminología médica, son los benignos, muy localizados y con crecimiento lento. Los de grado 2 son también de desarrollo lento, pero mucho más difusos en sus límites.


Los tumores cerebrales de grado 3 y grado 4 tienen en común que son de crecimiento rápido y, por lo tanto, más serios y requieren tratamiento médico urgente.


El tumor cerebral está estadísticamente en alza y en el Hospital Central asturiano (HUCA) se tratan más de medio centenar de casos al año. Hay tumores de alto grado y de bajo grado. La técnica del paciente despierto es ideal, pero en absoluto exclusiva, para estos últimos.


La ubicación del tumor tiene también un papel decisivo a la hora de que los facultativos elijan una técnica u otra. Tienen que ser zonas accesibles y que estén relacionadas con funciones como el habla o la movilidad. Con la primera experiencia favorable, en el HUCA preparan nuevas operaciones de este tipo; sin prisas, pero sin pausas. La técnica de paciente despierto convivirá con las cirugías convencionales porque en medicina cada enfermedad y también cada enfermo es un mundo.

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