24 de octubre de 2012
24.10.2012

Nussbaum reclama las humanidades en los planes de estudios de ciencias

La filósofa ha asegurado que fomentar la imaginación, la creatividad y el pensamiento crítico son cruciales para el desarrollo

24.10.2012 | 23:59
Martha C. Nussbaum en la Universidad de Oviedo. /

La filósofa Martha Nussbaum, que el viernes recibirá el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, ha reclamado hoy que haya asignaturas de humanidades en los currículos de estudiantes de ciencias aplicadas, siguiendo el ejemplo de Corea del Sur.

Durante un coloquio en la Universidad de Oviedo con estudiantes y profesores, Nussbaum ha lamentado que percibe la tendencia contraria, de reducción o supresión de estudios de humanidades porque hay políticos que no le ven la utilidad para la carrera profesional.

En cambio, Nussbaum ha asegurado que fomentar la imaginación, la creatividad y el pensamiento crítico son cruciales para el desarrollo, y la prueba son países como China y Singapur que sí están implantando ahora humanidades en las carreras de ciencias, y lo hacen al descubrir que son beneficiosas para los futuros profesionales.

También ha destacado Nussbaum que en Países Bajos, Escocia o Noruega hay un retorno de los estudios de humanidades en los currículos mixtos, y espera que estos casos sean modelo para otros países.

A Corea ha puesto repetidamente la filósofa estadounidense como el modelo a seguir en este ámbito, gracias a que la filosofía es parte de la identidad nacional coreana, como la poesía en la irlandesa.

En Corea no sólo se incluye filosofía o literatura en una carrera de ingeniería, sino que ya no se puede empezar a estudiar Derecho hasta los 22 años, no sin antes cursar una carrera de humanidades.

"Necesitamos una educación que exponga para un análisis crítico", ha dicho Nussbaum tras recordar que ya Sócrates decía que nadie piensa bien por sí solo y que Platón realzó el valor del diálogo como método.

Un diálogo que hoy día Nussbaum recomienda no con las personas de convivencia cercana, sino sobre todo con gente de otras razas, clases sociales o países.

Esto potencia la compasión y la solidaridad, porque siempre se pueden hallar en el debate premisas de la contraparte con las que se puede convenir, ha explicado Nussbaum.

Pensar de una manera crítica también lleva a ir más allá de los problemas locales y formar a ciudadanos globales.

Nussbaum ha apuntado que aunque durante décadas el pib per cápita ha sido el índice del progreso, los grupos de pensamiento ya mayoritariamente rechazan que sea el único, pues es necesario medir otros factores, aunque haya políticos entre quienes aún predomine.

Por ejemplo durante la Sudáfrica del 'apartheid' el pib per cápita era muy alto, pero escondía una gran desigualdad de distribución de la riqueza y deficiencias en sanidad y educación.

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