24 de octubre de 2014
24.10.2014

Felipe VI: "Quedan convocados por primera vez los premios "Princesa de Asturias""

"Los españoles ya no somos rivales los unos de los otros", ha señalado Felipe VI, que pronunciaba su primer discurso en los premios como Rey - "Queremos una España alejada de la división y la discordia", ha señalado - "Vivimos una de las crisis económicas más profundas de la historia reciente"

24.10.2014 | 17:49
Simpática anécdota al olvidar el rey que el año que viene los premios serán Princesa de Asturias
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Felipe VI: "Quedan convocados por primera vez los premios "Princesa de Asturias""
Felipe VI: "Quedan convocados por primera vez los premios "Princesa de Asturias""

"Quedan convocados por primera vez los premios "Princesa de Asturias"". Lo decía el Rey Felipe VI a las ocho de la tarde en el escenario del teatro Campoamor, no sin un breve error. El Rey ha comenzado la frase diciendo "quedan convocados pro primera vez los premios "Príncipe de Asturias", lapsus que corrigió en seguida. De este modo daba por clausurada la ceremonia de entrega de los galardones y también pasaba una página en la historia de la Fundación que ahora pasará a denominarse también "Princesa de Asturias".

Felipe VI y doña Letizia, los Reyes de España, educan a sus hijas, Leonor, Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, "para que también crezca en ellas un compromiso como el nuestro por esta noble causa –la de los premios "Príncipe de Asturias"- y todo lo que representa". De esta forma daba el relevo Felipe VI a su hija en la presidencia de los premios que a partir de hoy se llaman "Princesa de Asturias".

Felipe VI se remontó al 24 de septiembre de 1980 cuando se constituyó la Fundación y al año siguiente, 1981, cuando pronunció su primer discurso público como Príncipe de Asturias. Esta tarde ha pronunciado su primer discurso como Rey en el teatro Campoamor y se ha confesado emocionado como aquel día de 1981. Felipe VI recordó que en esos 34 años "se han escuchado en el Campoamor lecciones magistrales reflexiones lúcidas que alientan el ánimo de saber para comprender; poetas que han cantado a la libertad, a la vida. Hemos sido testigos aquí de palabras valerosas, sinceras y comprometidas. En cada edición, escuché „escuchamos todos„, siempre en medio de una profunda emoción, enseñanzas e ideas que han marcado y enriquecido mi vida; y seguro que la de muchos". Ante esto confesó su emoción al regresar ahora como Rey. "Se comprenderá cuánta gratitud guarda mi corazón, cuántos recuerdos y sentimientos inolvidables hay hoy muy dentro de mí", dijo, un momento en el que el Teatro Campoamor prorrumpió en aplausos y vivas al Rey

Repasó entonces Felipe VI la trayectoria de los premiados en esta edición para regresar a hace 34 años, "una época bien difícil", cuando "nació en Asturias una esperanza que sigue viva". Destacó los valores de los Premios, "que hoy más que nunca seguimos necesitando", "pues la sociedad necesita referencias morales a las que admirar y respetar; principios éticos que reconocer y observar; valores cívicos que preservar y fomentar".

El discurso tuvo un tiempo para defender la unidad de España. "Queremos también una España alejada de la división y de la discordia", subrayó porque "respetar y observar ese marco constitucional y democrático es la garantía de nuestra convivencia en libertad. Es la garantía necesaria para que todos los españoles puedan ejercer sus derechos, para que las instituciones y los ciudadanos cumplan con sus deberes y asuman sus responsabilidades, y para que funcione ordenadamente nuestra vida colectiva".

Felipe VI pidió que no se cometan los errores del pasado porque "los españoles ya no somos rivales los unos de los otros"

No faltaron tampoco referencias a la crisis económica, "una de las más profundas de nuestra historia reciente", y pidió que se valore el esfuerzo realizado y el "enorme sacrificio y esfuerzo por parte de muchos españoles", para superarla.

Felipe VI y doña Letizia presidieron esta tarde por primera vez como Reyes la ceremonia de entrega de los premios "Príncipe de Asturias". "Sus majestades los Reyes de España" anunciaba Elena Ruiz, del equipo de la Fundación, a las 18,32 horas de la tarde.

Siete minutos después, el presidente de la Fundación, Matías Rodríguez Inciarte, tomaba la palabra y tras saludar a sus majestades señalaba que la Fundación "es a partir de ahora Princesa de Asturias". En una breve intervención, Rodríguez Inciarte calificó la ceremonia de hoy de "especial, diferente" y subrayó que la Fundación "sigue su andadura".

John Banville fue el primero de los premiados en tomar la palabra precisamente para reivindicarla. Se centró en "la frase", "La invención más trascendental de la humanidad". Subrayó Banville su tesis de que "han existido grandes civilizaciones ignorantes del concepto de la rueda, pero poseían la frase, pues sin ella no habrían sido ni grandes ni civilizadas". "Con frases pensamos, especulamos, calculamos, imaginamos. Con frases declaramos nuestro amor, declaramos la guerra, prestamos juramento. Con frases afirmamos nuestro ser. Nuestras leyes están escritas con frases. No es desatinado afirmar que con frases está escrito nuestro mundo. Podemos pensar que el lenguaje no pinta nada, pero pinta hermosas realidades".

A eso se dedica Banville a las frases, a afilarlas "para que alcancen el corazón de las cosas". Y como ahora lo hace él lo hizo su compatriota Samuel Becket, que sabía bien que "nuestra gloria estriba en persistir, desalentados, pero jamás vencidos"

Banville acabó su intervención citando a Rilke, ya que en su opinión nadie mejor que él ha expresado que "hablar es ser". El autor irlandés leyó un fragmento de "Elegias del Duino":

¿Estamos acaso aquí para decir: casa,
puente, fuente, puerta, vaso, árbol frutal, ventana,
a lo sumo: columna, torre?? Mas para decirlo, comprende,
ay, para decirlo así como jamás las cosas mismas
creyeron ser en su intimidad".

Avelino Corma habló en representación de los galardonados con el premio de Investigación Científica y Técnica. En un discurso en el que enlazó la ciencia con las humanidades explicó que "nuestras emociones y sentimientos más profundos son el resultado de reacciones químicas que se producen en el organismo".

No quiso Corma dejar pasar la oportunidad de reivindicar el importante papel de la investigación. "Vivimos unos tiempos dominados por una economía, a veces deshumanizadora, en la que el objetivo casi único es obtener cada vez un mayor beneficio, exigiendo resultados cortoplacistas también a la educación y la investigación, sin tener en cuenta que el aprendizaje y generación de conocimiento transcurren por un camino largo que requiere recursos y esfuerzo continuado para recorrerlo", dijo, y apostílló que "un país sabio es el que invierte en lo que lo hace más grande y respetado y hace más felices a sus ciudadanos: educación, bienestar social, cultura e investigación y desarrollo tecnológico".

Caddy Adzuba, premio de la Concordia, pronunció quizás el discurso más emotivo de la tarde. Es un honor recibir el premio, dijo como todos los galardonados, pero no terminó ahí sino que explicó que "hubiese querido que este honor fuera recibido por las miles de mujeres congoleñas,
víctimas de la guerra y de la violencia sexual y despojadas de todo honor desde que sus
cuerpos fueron transformados en campos de batalla". Para ella el galardón es una forma de dar visibilidad a esa tragedia, es un "altavoz para la defensa de la causa de las mujeres violadas en el mundo en general y en particular en la República Democrática del Congo"

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