Oviedo,

P. GALLEGO / D. DÍAZ

Los músicos que hasta ahora componen la Joven Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (JOSPA) están nerviosos. Temen que los 700 euros que dan cuerpo a la beca convocada por la Consejería de Cultura no lleguen nunca a sus manos, casi dos meses después del final de un año de estancia en la Joven Orquesta. «Nos han dicho que intentarán pagarnos antes de que termine el año», asegura una de sus cincuenta integrantes, «pero después de todo lo ocurrido este curso con la orquesta, ese propósito puede quedar en una promesa más».

La JOSPA va a cambio por año, y el problema de las becas parece sólo uno de los escollos a los que se enfrenta un proyecto educativo que nació de la mano del violinista Yuri Nashuskin. Otro frente abierto a solucionar son las «compensaciones económicas» que tenían previsto recibir los músicos, algunos ya titulados, que colaboraron con la orquesta para completar las 38 plazas vacantes de las 88 previstas en plantilla, sobre todo en instrumentos de cuerda. Y además, la «incompatibilidad» de algunos profesores para dar clase y percibir un sueldo por «dos actividades distintas», la musical y la docente, dependientes de la misma Administración.

De los conciertos ofrecidos por la JOSPA a lo largo del pasado curso lectivo, sólo tres parecen gozar del beneplácito de la Consejería a la hora de hacer efectivas las becas. El primero, «Templo Sonoro», celebrado en la catedral de Oviedo. El segundo, la primera ocasión en que JOSPA y OSPA tocaron juntas, en noviembre de 2008, y el tercero, un concierto aniversario de Haydn. De ahí que, en un primer momento, «la Consejería intentase pagar sólo esos tres conciertos», apunta una de las jóvenes. Desde la JOSPA, la postura es clara: «Que consideren los conciertos que sean, pero que paguen, porque en la convocatoria, percibir la beca no iba asociado a un número determinado de actuaciones».

En el curso 2007-2008, el último en el que Nashuskin estuvo al frente de la formación a la que vio nacer y desarrollarse, su gestión dependía de la Consejería de Educación. En septiembre del año pasado, la «hermana pequeña» de la Sinfónica del Principado pasaba a estar bajo el control de la Consejería de Cultura, y la convocatoria de becas para sus integrantes -publicadas en el «Boletín Oficial del Principado de Asturias» (BOPA) del día 11 del mismo mes- se centró en el año lectivo, y no en el año natural, como se había hecho hasta entonces.

En ese momento, y según fuentes próximas a esta institución, «debió separarse el dinero de los presupuestos de 2008 dedicado a pagar ahora a los alumnos por su trabajo en la JOSPA», algo que, según la misma fuente, «no se hizo». Para 2009, Cultura consignó en sus presupuestos una partida de 39.414 euros dedicados «A componentes de la Joven Orquesta del Principado de Asturias», montante del que ahora parece que saldrán las becas que quedan por pagar «antes de que termine el año».

Al menos, ésa es la intención que el viceconsejero de Promoción Cultural, Jorge Fernández León, transmitió a un representante de los músicos en la última reunión programada entre la Consejería y los instrumentistas para intentar solucionar la situación de la JOSPA. Coordinada, por el momento, por Manuel Paz, la orquesta afrontará en breve un nuevo cambio en su gestión para integrarse en el proyecto educativo de la OSPA.