Cuando decimos en Asturias que un prau es pindiu se entiende que tiene mucha pendiente. Este matiz, que es pura anécdota, forma parte del recuerdo de muchos de los que han hecho la ruta de las Xanas casi llegando ya al pueblo de Pedroveya, en Santo Adriano de Tuñón, sin olvidar la intensa belleza del paisaje que se disfruta, que siempre parece distinto cuantas veces se realiza este camino, así como cuanto se puede ver a lo largo del sendero de piedra que va bordeando la montaña; desde el túnel excavado en la roca que introduce al viajero en el paisaje y parece, llegado a cierta altura, que se está en mitad del horizonte, hasta un bosque cruzado por río que hay que atravesar por un pequeño puente de madera, sin olvidar el sonido del agua, ahí abajo.

Este «entremés» es muy poco para definir una de las rutas más conocidas y transitadas por los aficionados al senderismo en Asturias, entre los que se encuentra el artesano de la madera y reconocido escalador, Fito Santamaría, nacido y residente en Olloniego, donde tiene su taller, y desde el cual anima a todos los enamorados del paisaje asturiano a buscar xanas -nuestras mitológicas y rubias ninfas-, partiendo de un área recreativa que hay en Tenebredo, adonde se llega desde un desvío indicado antes de llegar a Villanueva a mano izquierda, tras cruzar Trubia, en dirección a Santo Adriano de Tuñón.

Fito Santamaría, tras 20 años trabajando la madera, es hoy un reconocido artesano que se inició en esta profesión siguiendo la estela de su abuelo y de su tío, ambos ebanistas. Su amor por la madera y su creciente vocación le llevó a ir perfeccionando sus conocimientos de forma autodidacta. Le gusta la madera autóctona; cerezo, manzano, peral, castaño, y aunque tiene sus preferencias de unos árboles a otros, es capaz de trabajar cuanto se proponga. De sus manos sale desde un pequeño corazón para colgar del pecho, hasta piezas restauradas de gran valor como arcas antiguas; puertas, armarios, mesas, espejos e inclusive imaginería. Por otra parte también gusta de crear su propia obra; piezas únicas donde las espirales, las formas geométricas, los trisqueles y los tretrasqueles además de algunos nudos celtas, ponen su firma personal a cada trabajo.

Santamaría, que ya ha esculpido en madera algunas xanas, invita a seguir buscándolas por este desfiladero. Cuenta la leyenda que aquel que las desencante recibirá como obsequio todo el oro que guardan. El cree, como otros viajeros, que el auténtico premio es el camino que conduce hasta ellas por el amable y hermoso concejo de Santo Adriano. Estamos de acuerdo.