Oviedo, M. S. MARQUÉS

Paul Goodwin, el prestigioso director británico que hoy dirigirá el último concierto de pretemporada de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA) y uno de los candidatos a ocupar el puesto de director titular de la sinfónica asturiana, afirmó ayer, durante su presentación en Oviedo, que se considera un aspirante con posibilidades. Cree que son pocos los maestros que cuentan con su recorrido. «Es verdad que muchos tienen un pasado a tener en cuenta, pero son mayores. Yo soy más joven y cuento con ese poso de experiencia que puede enriquecer a la orquesta».

Reconocido por su amplio repertorio y su interés por la música contemporánea, Goodwin cree que son aspectos que pueden hacer crecer a la orquesta, «que se puede enriquecer con mucha música contemporánea». Subrayó que a través de su recorrido como solista de oboe y director conoce las salas más importantes y lo conocen a él, lo que considera importante de cara a aportar esa internalización.

El maestro británico ve necesario potenciar las salidas al exterior y las grabaciones, «porque sin los discos no se puede llegar a todos los lugares del globo». «Tenemos una buena orquesta, una estupenda sala de conciertos y una Administración que no escatima apoyos, un potencial enorme que debe servir para que la orquesta eche a volar», concluyó.

Goodwin, que trabajó en Oviedo en anteriores ocasiones, dirigirá hoy la OSPA por primera vez «con un programa sutil que viaja a Italia. Un concierto especial que nos acerca al Renacimiento», aseguró la gerente de la orquesta, Ana Mateo, que destacó que al maestro británico le gusta presentar programas con música tradicional con un enfoque poco convencional en el que mezcla música antigua y contemporánea.

El concierto que ofrece hoy incluye música de Bach y de Stravinsky, piezas que serán interpretadas de una manera poco habitual. Además por primera vez se hace una combinación de los madrigales de Gesualdo y la música de Stravinsky inspirada en dichos madrigales. «Es una carta de presentación de lo que me gusta hacer musicalmente, retar a la audiencia con la mezcla de música para despertar su interés». El concierto cuenta con la participación del Coro «El León de Oro» de Luanco, la soprano Johannette Zomer, el tenor Agustín Prunell-Friend y el barítono Josep-Miquel Ramón.

«La sinfónica tiene un potencial enorme y condiciones que deben servir para que eche a volar»