Periodista asturiana y presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid

Oviedo, Luis MUÑIZ

La periodista ovetense Carmen del Riego de Lucas (1960) se convirtió ayer en la primera mujer que se pone al frente de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), cargo en el que sucede a Fernando González Urbaneja, de cuya junta directiva era vocal. Del Riego, que nació en el barrio de Tocote y estudió en el Instituto de Buenavista (ahora Aramo), se inició en el oficio con unas prácticas en LA NUEVA ESPAÑA; luego recaló en la agencia «Europa Press» y en los extintos «Diario 16» y «El Sol». Sus artículos se publican ahora en «La Vanguardia».

-Primera mujer en los 116 años de historia de la Asociación de la Prensa de Madrid.

-Me hace mucha ilusión, aunque no me han votado por serlo. Representa mucho para esta profesión, donde hay más mujeres que hombres estudiando Periodismo, ejerciendo y también en paro, pero menos en cargos intermedios y no digamos de dirección. Es un ejemplo de la evolución que está viviendo la profesión.

-Que está inmersa en una situación, digamos, complicada.

-En la APM no podemos arreglar la crisis económica que padece nuestro sector ni la crisis del modelo empresarial, pero podemos ayudar dando voz, para que se tenga en cuenta a los periodistas, independientemente del soporte, porque son las condiciones laborales las que, al final, redundan en beneficio o en perjuicio de la calidad del producto.

-Soportes. ¿En Twitter se hace periodismo?

-No, no se hace periodismo. Se dan coletazos, «flashes» de información. Pero luego el periodismo requiere reflexión, pensar y contrastar, y eso no se puede hacer en 140 caracteres. Twitter es un vehículo, un instrumento de comunicación, pero no un medio, si hablamos de medios de comunicación de masas.

-¿Ruedas de prensa sin preguntas?

-No lo son, y si convocan tienen que dejar que preguntemos. Es necesario implicar a los directores y a los editores. De nada sirve que un redactor monte una bronca en una rueda de prensa porque no le dejan preguntar, si luego va el director y publica una comparecencia sin preguntas. Habrá que llegar a no darlas, pero eso, ahora, no se lo podemos exigir a los periodistas, porque se jugarían el puesto de trabajo.

-Propuestas para los próximos cuatro años.

-Una vuelta a la credibilidad, a los principios y los valores del periodismo, al código deontológico que todos conocemos y debemos practicar.