10 de julio de 2018
10.07.2018

Las cartas del prisionero Mandela, recopiladas en el año de su centenario

Un libro cuenta cómo el primer presidente negro de Sudáfrica fue padre, camarada y líder en la lucha contra el régimen racista del "apartheid" tras los barrotes

10.07.2018 | 12:48

Durante los 27 años que estuvo encarcelado, Nelson Mandela escribió cientos de cartas que este 2018, centenario de su nacimiento, llegan en forma de libro para contar cómo el primer presidente negro de Sudáfrica fue padre, camarada y líder en la lucha contra el régimen racista del "apartheid" tras los barrotes.
"The prison letters of Nelson Mandela" (publicado en español como "Cartas desde la prisión") recopila 255 misivas escritas por "Madiba", como se le conoce popularmente en su país, que ven a luz a pocos días de que el 18 de julio se cumplan 100 años de su nacimiento.
Mandela redactó las cartas entre finales de 1962 -justo antes de ingresar en la cárcel de máxima seguridad de Robben Island (Ciudad del Cabo)- y el 11 de febrero de 1990, día en que volvió a caminar como un hombre libre en el preludio del desmantelamiento del régimen de segregación racial sudafricano.
"Mis queridas, una vez más, nuestra querida mamá ha sido arrestada y ahora tanto ella como papá están en la cárcel. Mi corazón sangra al pensar en ella sentada en alguna celda policial lejos de casa, quizás sola y sin nadie con quien hablar ni nada que leer. Veinticuatro horas al día añorando a sus pequeñas", reza una de las misivas, enviada a sus hijas Zinzi y Zenani en junio de 1969.
Hay también cartas escritas a su segunda esposa, Winnie Madikizela-Mandela, a políticos, a las autoridades de la prisión o a sus abogados y amigos, organizadas en orden cronológico.
"Estuvo escribiendo cartas desde el principio y hasta el último minuto, es impresionante", dice a Efe Sahm Venter, editora de la obra.
Lo que comenzó como un proyecto periodístico terminó convertido en un libro que cuenta la historia de Mandela de manera inusual: es el marido impotente que sabe que su esposa sufre, el padre ausente en los cumpleaños y el abuelo que no conoce a sus nietos.
"Tu foto es fuente de consuelo cuando pienso en ti, mirarla una y otra vez es lo único que me da confort cuando el amor y el recuerdo me engullen. Tu estado y salud y el de nuestras hijas, los reconocimientos y todo lo que le inquieta a tu alma me preocupa", escribió Mandela a su esposa en septiembre de 1976.
También es el abogado que trata de mejorar las denigrantes condiciones de los prisioneros políticos y el activista que intenta deslizar datos en clave para sus compañeros de lucha.
"Tenemos además al Mandela líder, al soñador y, sobre todo, al optimista. Uno podría pensar que en su situación en algún momento podría haberse dado por vencido, pero esto pinta el retrato de una persona que decidió no renunciar nunca a su dignidad, pasase lo que pasase", opina la editora.
Venter pasó diez años trabajando con los archivos de los registros oficiales sobre Mandela en prisión y contactando a amigos y conocidos del Nobel de la Paz para recopilar todas las misivas posibles.
Algunas sacan a la luz fragmentos de historia que hasta ahora no se conocían o de los que no había pruebas ni contexto.
"Las cartas cuentan no solo la historia de lo que pasaba en la cárcel y en el mundo, sino de lo que pasaba por su cabeza. Cuentan la historia de lo que era ser aquella persona en prisión", indicó Venter.
La editora pone como ejemplo una misiva en la que Mandela solicitaba permiso al ministro de Justicia para que su esposa pudiera tener un arma de fuego, algo altamente inusual para una persona negra que, además, era una notable oponente política.
En su mensaje, Mandela cita cartas de Winnie en los que ésta le describía ataques sufridos hasta en su propia casa, como una noche en la que despertó al notar que alguien intentaba estrangularla.
"¿Puedes imaginar lo que es ser el marido y saber que a tu mujer intentan matarla una y otra vez pero no poder hacer nada excepto escribir al ministro de Justicia? Nunca consiguió el permiso, pero lo intentó. Él lo intentaba, trataba ser el marido, el padre y el líder", explica.
Toda la correspondencia que escribía Mandela con letra apretada era revisada, copiada y censurada por los funcionarios de prisiones.
Al principio, solo se le permitía escribir seis al año y muchas de ellas nunca fueron enviadas a sus destinatarios, pero "Madiba" redactó mensajes que hoy forman parte de la historia de lucha contra la opresión de la mayoría negra sudafricana.
"The prison letters of Nelson Mandela" es solo el primer volumen de cartas de un total de tres que Venter tiene previsto publicar.

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