Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Graciano García lanza un canto de amor a los jóvenes en poéticas "Palabras del abuelo"

"Soy un periodista que antes escribía lo que veía y que ahora escribe lo que siente, y lo entrego de la forma más clara que puedo", afirma

Oviedo, T.P.

Después de "Una tierra, una patria, un alma" y "Teresa", Graciano García vuelve a enlazar versos y emociones con "Palabras del abuelo", un canto de amor a los jóvenes del director emérito vitalicio de la Fundación "Princesa de Asturias". El libro, publicado por ediciones Nobel, viene a demostar que "la vida nos suele traer lo inesperado. Nadie podía adivinar que yo publicaría un libro de poesía, yo el primero; y ahora ya voy por el tercero. Hay que esperar siempre algo diferente y mejor cada día, pero la ilusión es la misma".

Para Graciano García, "un poema cumple su misión cuando inspira nuestras vidas para hacernos mejores. Escribo sin ambiciones, pensando en lo que quiero contar antes que en lo que espero lograr. Mi compromiso es con mis nietos en este caso y, por extensión, con todos los niños y jóvenes. No olvido que en mi niñez los mineros pedían maestros, escuelas y libros para sus hijos. Eso también es poesía".

Criticar a los jóvenes, según el periodista y escritor, "es de personas que son viejas por dentro. Yo no quiero criticarlos, ni aleccionarlos. Los jóvenes son el espíritu vivo del mañana y nada más hay que aconsejarlos y orientarlos por el camino para que no pierdan el rumbo ni se dejen engañar por cantos de sirena".

Quiere que su obra en su conjunto "sea una lección emocional. Me interesa más el mensaje que los versos concretos, aunque he de reconocer mi debilidad por los que les he dedicado a Covadonga en un momento muy especial para ese lugar, donde hemos vivido cosas muy importantes y emotivas con la visita de los Reyes de España y de la Princesa de Asturias, Leonor". Eso sí: "Afirmo que no soy poeta, porque eso lo son los grandes poetas que he conocido y leído. Soy lo que he querido ser casi desde mi infancia. Un periodista que antes escribía lo que veía y que ahora escribe lo que siente, y lo entrego de la forma más transparente y clara que puedo".

No le gusta adoctrinar: "Solo ofrezco sugerencias, consejos basados en mi experiencia personal, en mi vida larga, compleja, a veces incluso de riesgo. Como dice el Romancero: "'Yo no digo mi canción, sino a quien conmigo va'".

Compartir el artículo

stats