Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Tras la pista de la Veranes leonesa

Arqueólogos de la Universidad de Oviedo excavan un yacimiento en Marialba de la Ribera que arroja luz sobre la romanización en Asturias

Excavación de tumbas en el yacimiento de Marialba.

Excavación de tumbas en el yacimiento de Marialba. AVELINO GUTIÉRREZ

En Marialba de la Ribera, un enclave situado pocos kilómetros al sur de León, se conservan los restos de una basílica de origen incierto, probablemente tardoantiguo, y una necrópolis medieval. Un yacimiento en el que el equipo de investigación de Arqueología Medieval de la Universidad de Oviedo está buscando las claves para desentrañar la historia del lugar, sin perder de vista sus semejanzas con la villa gijonesa de Veranes y con otros yacimientos asturianos.

"El edificio de Veranes y el de Marialba se parecen mucho, son dos yacimientos con relaciones muy estrechas", explica José Avelino Gutiérrez, catedrático de Arqueología de la Universidad de Oviedo y director científico de la excavación, en la que participan también antropólogos de la Universidad Autónoma de Madrid. El grupo, que lleva años trabajando en Marialba, afronta ahora una nueva campaña en la que tratarán de dilucidar el origen del enclave, que bien podría ser una villa tardoantigua. "No sabemos bien si es una villa romana, un palacio u otra cosa. Pero el edificio, como decía, se parece mucho al de Veranes, y la necrópolis la estamos comparando con las de Veranes, Lucus Asturum y, también, Argandenes. Porque tienen una secuencia funeraria muy parecida, que empieza en época tardorromana y llega hasta el siglo XIII o comienzos del XIV", explica Gutiérrez.

El arqueólogo insiste en que estas similitudes se enmarcan en una lógica histórica: "En época romana, Asturias y León pertenecían a la misma administración provincial. León era un núcleo principal, y lo que hoy es Asturias estaba implicada con toda esta zona, no era posición marginal ni aislada. Estaba de lleno en todo lo que era el ámbito estatal romano. Eso está fuera de toda duda". Marialba, en todo caso, tiene una singularidad: la presencia de trece tumbas en el ábside, algo que se relaciona con una tradición de época de Constantino y que también podría estar conectado al nacimiento, en el siglo XII, de la leyenda medieval de San Marcelo, un centurión romano que sufrió martirio junto a sus doce hijos.

Para precisar los puntos en común entre los yacimientos asturianos y este de León, Gutiérrez y su equipo están en contacto con los investigadores que, liderados por Carmen Fernández Ochoa, excavaron la necrópolis medieval próxima al yacimiento de Lucus Asturum y también con Rogelio Estrada, responsable de las excavaciones de Argandenes.

"La necrópolis de Marialba no es tan grande como la de Veranes, hablamos de unas 200 tumbas, cuando en Veranes hay más de 700. Pero hemos encontrado una peculiaridad en Marialba, que es que los restos de época visigoda se entierran con armas, broches y un viático al lado de la cabeza. Es algo muy habitual en otras zonas. En Veranes no hemos encontrado este ritual completo, pero en Argandenes sí".

Compartir el artículo

stats