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Menú vegano, arengas feministas y Gervais derrochando mala uva

Michelle Williams.

Michelle Williams. EFE

Renée Zellweger resurge de sus cenizas al vencer en la categoría de mejor interpretación dramática femenina encarnando a la desdichada actriz Judy Garland en "Judy". Ganadora en 2004 del preciado galardón, la que fuera Bridget Jones quiso honrar a Garland: "Su humanidad ha sido un gran recordatorio de que las elecciones que hacemos son importantes. Lo que hacemos importa y cómo elegimos honrar a los demás en nuestras vidas puede ser muy importante en el futuro". En comedia, Awkwafina ganó por la estupenda "The farewell".

El fiasco de Netflix fue amargo para Scorsese, pero la otra gran candidata de la plataforma, "Historia de un matrimonio", que llegaba con el mayor número de nominaciones (seis) solo se llevó el de Laura Dern como mejor actriz de reparto.

En el terreno televisivo, cero sorpresas repartiendo felicidad entre "Fleabag", "Succession" y "Chernobyl". Y Olivia Colman, claro, reinó como mejor actriz de serie dramática por "The Crown". "Succession" se embolsó los premios a la mejor serie dramática y el de mejor actor para el gigante Brian Cox. "Chernobyl" se quedó con las distinciones a la mejor miniserie y al mejor actor de reparto, inmenso Stellan Skarsgård. Y "Fleabag", bravo, bravo, bravo, se despide (ooooooh...) consagrada como la mejor comedia del año con Phoebe Waller-Bridge como mejor actriz. Inapelable.

"Personalmente, me gustaría dar las gracias a Obama por poner a 'Fleabag' en su lista", dijo Waller-Bridge, y añadió: "Y como algunos de vosotros sabéis, él siempre ha estado en mi lista", bromeó en referencia a la escena en la que la protagonista se masturba viendo un discurso del expresidente de Estados Unidos.

Michelle Williams, mejor actriz de miniserie por "Fosse/Verdon", afiló su discurso feminista: "Mujeres, cuando sea el tiempo de votar, por favor hacedlo en vuestro propio interés. Es lo que han hecho los hombres durante años y por eso el mundo se parece tanto a ellos. "No olvidéis que somos el grupo con derecho a voto más grande en este país. Hagamos que se parezca más a nosotros". ¿Tuiteará Trump?

Patricia Arquette, mejor actriz de reparto de una serie por "The Act", también metió cuña reivindicativa: "Estoy muy agradecida de estar aquí y celebrar esto, pero sé que hoy no recordaremos esta noche en los libros de historia. Veremos un país al borde de la guerra", aseguró en alusión a la reciente escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán. "Un presidente tuiteando una amenaza de 52 bombardeos incluyendo sitios culturales. Gente joven arriesgando sus vidas, cruzando el mundo. Personas que no saben si las bombas van a caer sobre las cabezas de sus niños", argumentó Arquette.

Al frente de la ceremonia, en la que los premios honoríficos a Tom Hanks y Ellen DeGeneres pusieron la nota más emocionante, el cómico Ricky Gervais anunciando que esta vez (la quinta) sí es la última que presenta los premios. Y quizá por ello se desató la lengua para soltar algunas perlas envenenadas que arrancaron alguna sonrisa helada en los comensales del menú vegano. Bromeó sobre pederastia por "Los dos papas", comparó a Joe Pesci con Baby Yoda, se mofó de la condena de Felicity Huffman y del fiasco de "Cats" con un chiste de muy mal gusto sobre Judi Dench, de 85 años: "Nada le gusta más que tumbarse en la alfombra, estirar su pata y lamerse el parrús".

No dejó Harvey Weinstein con cabeza y soltó una andanada al elitismo hipócrita de Hollywood: "No sabéis nada del mundo real. La mayoría de vosotros ha pasado menos tiempo en la escuela que Greta Thunberg". "'Érase una vez... en Hollywood' casi duraba tres horas... Leonardo Dicaprio asistió al estreno y, cuando terminó la película, su cita era demasiado mayor para él", disparó con mala uva.

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