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Arroz y pan, y la cerveza, en casa

Casa Belarmino (Gozón) abre dos horas como "servicio mínimo", igual que el bar tienda de Illas: "Atendemos a los mayores"

El bar tienda de La Peral (Illas), con la zona de alimentación abierta.

El bar tienda de La Peral (Illas), con la zona de alimentación abierta. MARA VILLAMUZA

Los bares-tienda, cuyas funciones se duplican en condiciones normales para dar servicio a la zona rural, estos días solo contarán con el permiso de abrir su parte destinada a la alimentación a cuenta de las medidas derivadas de la crisis sanitaria.

Un caso llamativo es el de Casa Belarmino, en Manzaneda (Gozón). El restaurante de prestigio y que recientemente se alzó con el segundo premio a la mejor croqueta de jamón "Joselito" en España, abre de 10 a 12 horas exclusivamente para "dar un mínimo servicio a los vecinos", como relata Ramona Menéndez. La chef ha cambiado los fogones para arrimar el hombro en estos momentos. "La tienda no es el negocio principal, pero estamos en un pueblo pequeño y queremos ayudar", explica. Sin ánimo de más de negocio que el de facilitar que los vecinos puedan hacerse con algo pan, arroz, huevos, aceite e incluso productos de estanco, para que a los vecinos de Manzaneda no les falte lo necesario cerca de sus casas estos días.

En Illas cuentan con varios bares-tienda para tener a mano lo indispensable. En La Peral, Denis Rodríguez ha cerrado la parte del bar a pesar de la insistencia de algunos vecinos ya que "a veces me piden que abra el bar o si les puedo servir un cerveza, pero es una obligación y no podemos, es el momento de que se la tomen en su casa", relata la responsable del bar-tienda La Parra. Para evitar dudas ha situado un cartel en la entrada donde se expone con claridad que solo se realiza el servicio de tienda y todas las banquetas se encuentran encima de las mesas. "Hay que ser responsable", sentencia. Su tienda se ha visto desbordada durante los primeros días, con el abastecimiento al límite, multiplicando la presencia del reparto habitual para contar con las provisiones necesarias. "Todo el mundo tiene ganas de comprar, les digo que no entren más de dos personas al local, hay que guardar las distancias", explica Denis Rodríguez, que sigue al pie de la letra las medidas de seguridad que corresponden a este momento.

En La Peral (Illas), la mayoría de la población "es gente mayor" por lo que no dudan en poner al alcance de sus vecinos todo lo necesario para evitar desplazamientos a localidades como Avilés. Los bares-tienda, un lugar habitual de reunión en los pueblos, se han convertido en mitad de la pandemia en un local indispensable para los ciudadanos con menos opciones para desplazarse.

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