Síguenos en redes sociales:

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El Museo del Prado no te cierra las puertas: compruébalo

Bugs Bunny no solo permanece eternamente joven: también conserva intacta su capacidad para arrancar sonrisas con su impepinable flema y su manera de enfrentarse a los problemas sin inmutarse. Sabe como nadie adueñarse de la pantalla en cuanto sale (aunque sus desdichados rivales nos merezcan todo el respeto del mundo por aceptar con tanta gallardía sus innumerables fracasos) y le basta con zamparse su zanahoria para dejar claro que nadie como este conejo de buena suerte para mantenerse vivo y coleando en generaciones pasadas, presentes y futuras.

Esta es una noticia premium. Si eres suscriptor pincha aquí.

Si quieres continuar leyendo hazte suscriptor desde aquí y descubre nuestras tarifas.