"Lo llevamos bien, con optimismo y ganas de atender a estas personas". En el hotel Exe Oviedo Centro, escogido como retén de alojamiento de profesionales sanitarios en lucha contra el COVID-19, el personal asume su responsabilidad. "No tenemos miedo al contagio", afirma Paula Robles, responsable del establecimiento, mientras dispone el hotel para ocupar en unas condiciones insólitas hasta noventa de sus 118 plazas. Con las precauciones que les han exigido de higiene y distancia entre personas, y en una situación que se adelanta "nueva para todos", ofrecerán a sus nuevos huéspedes un régimen de alojamiento y desayuno con el personal mínimo para cubrir los turnos, unas diez personas. Esperan que los ocupantes del hotel, trabajadores en su caso del sector sanitario desplazados de sus hogares, vayan llegando en los próximos días, toda vez que su incorporación necesita la autorización previa del departamento de prevención de riesgos laborales del Servicio de Salud del Principado (Sespa) y los trámites del permiso tienen sus ritmos.