La Universidad de Oviedo, igual que el resto de las españolas, cerrará las aulas de forma definitiva este curso y completará las enseñanzas de forma online, como viene haciendo desde que se decretó el estado de alarma.

El ministro de Cultura y Universidades, Manuel Castells, comunicó ayer la decisión en una reunión por videoconferencia con la presidencia de la CRUE (Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas), que encabeza José Carlos Gómez Villamandos, rector de la Universidad de Córdoba, en la que también se reiteró el objetivo común de que ningún estudiante vea interrumpido su desarrollo académico por el COVID-19.

La Universidad de Oviedo se encuentra en la tercera semana de actividad no presencial, tras las dos anteriores en las que el comportamiento de toda la comunidad ha sido, en palabras del rector, Santiago García Granda, "responsable, generoso y ejemplar". La Universidad ha puesto todos sus recursos humanos e informáticos al servicio del teletrabajo, según señalan fuentes de la institución, que alcanzó un porcentaje de seguimiento de la actividad docente por internet del 85% en la primera semana de confinamiento. La entidad podrá, como el resto de instituciones académicas del país, establecer, con criterios objetivos, el nivel mínimo que deberá alcanzarse en los diversos cursos y asignaturas para verificar los conocimientos adquiridos por los alumnos.

El objetivo es que las competencias generales y específicas no alcanzadas puedan obtenerse, de ser preciso, en cursos posteriores. También se contempla la posibilidad de ampliar la duración del curso académico para la defensa de trabajos de fin de grado y de fin de máster (TFG y TFM), así como, excepcionalmente, para las prácticas curriculares que se consideren esenciales.

Además, se darán por superadas las prácticas curriculares externas cuando se hayan realizado, al menos, en un 50%. Los créditos restantes se completarán, en caso necesario, con seminarios u otras actividades.

La CRUE insistió ayer en la necesidad de configurar el grupo de trabajo con el Ministerio de Exteriores que solicitó el pasado 21 de marzo para abordar sin más demora la situación del personal y estudiantes en el extranjero con programas de movilidad. De los 16.000 estudiantes Erasmus que han contestado a la encuesta lanzada por las universidades y SEPIE, 977 han mostrado su voluntad de regresar a España, y 187 de ellos se encuentran en Italia. En el ámbito de la investigación, los rectores reclamaron la necesidad de ampliar los plazos de ejecución y justificación de los proyectos de investigación del plan estatal, dado que junto a las restricciones de movilidad, el profesorado está dedicando la mayor parte de su tiempo a la docencia no presencial. El Ministro trasladará al Ministerio de Ciencia la petición.