El presidente, el consejero delegado, los consejeros ejecutivos y la alta dirección de Banco Sabadell, así como el comité de dirección de su filial británica TSB, han renunciado al cobro de la retribución variable del año 2020. La decisión fue comunicada ayer al consejo de administración extraordinario. Josep Oliu, presidente del grupo, dijo que "es un acto de responsabilidad, compromiso y solidaridad" para sumarse al esfuerzo de "toda la sociedad" y "en particular, de todos los empleados del banco". El consejo de administración decidió no abonar el dividendo de 2020 como medida de prudencia.