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Crisis del coronavirus

Empiezan los test masivos en geriátricos un mes después de los primeros casos

Las pruebas agilizarán los diagnósticos l Las residencias suman 460 contagios de ancianos

Personal de limpieza desinfectando hace semanas los alrededores de la residencia Santa Teresa de Oviedo.

Personal de limpieza desinfectando hace semanas los alrededores de la residencia Santa Teresa de Oviedo. F. R.

El Principado movió ayer ficha para atajar los nuevos focos de contagio registrados en varios geriátricos de la región. Mientras habilitan espacios dentro del último centro afectado, el de Pravia, ya se han repartido test de diagnóstico rápido a toda la red pública y buena parte de la privada, aunque su puesta en práctica, que llega casi un mes después de haberse registrado los primeros focos, se realizará de forma escalonada para evitar fallos de protocolo. Los geriátricos de la región suman ya 460 contagios en residentes, 37 más que la jornada anterior, aunque de ellos 23 se corresponden con el centro praviano, que no pudo incorporar hasta ayer un foco de contagio que, en realidad, registró el domingo. Siguen escalando, por su parte, los contagios en tres residencias privadas de Gijón, que suman ya la mayoría de contagios activos de la red no pública y que registraron este lunes cuatro de los siete fallecimientos de la jornada. Hasta la fecha, el virus se ha cobrado la vida de 87 ancianos internados en residencias.

Pese a que por protocolo todos los contagiados deben pasar primero por un centro sanitario que cribe la gravedad de la enfermedad, el objetivo ahora es que los residentes en estado leve puedan volver cuanto antes a sus centros de referencia, aunque al mismo tiempo otros centros ya están ofreciendo a las familias la posibilidad de llevarse a sus allegados a casa si consideran que quedarse en la residencia puede suponer un peligro. Es el caso del centro privado Hospital Gijón, que aunque ya ha puesto sobre la mesa esta opción a las familias explica que, hasta ayer, solo una había tomado esa decisión.

Este centro, uno de los más afectados (tiene 28 casos activos) también está asumiendo el cuidado de, ahora mismo, 22 de sus contagiados. "Están todos en la tercera planta, separados del resto, e intentamos informar a diario a las familias para que sepan cómo evolucionan. No queremos tener secretos", aclararon ayer los responsables. El criterio aplicado para no derivar a otros centros sanitarios a sus contagiados es doble: se quedan en la residencia tanto los que se encuentran en estado leve o asintomático como aquellos que, por tener sus capacidades cognitivas o funcionales demasiado deterioradas, se entiende que un tratamiento intensivo en un hospital acortaría, en realidad, su esperanza de vida. El centro también reconoció tener ya su lote de test rápidos, como el resto de sus compañeros de la privada, pero todavía no tiene autorización para realizarlos. Esperan instrucciones.

El regreso de positivos a las residencias también es la idea que barajan en la red pública y el motivo por el que se ha apostado por "sectorizar" las residencias de Villar, Grado y Pravia, las más afectadas hasta la fecha. "Sabemos perfectamente que el mejor espacio donde puede estar cualquier persona es en su casa. Creemos que habilitar estos espacios residenciales para acoger de nuevo a las personas mayores que viven con nosotros es dar la mejor atención", concretaron desde Servicios Sociales. En la red pública, eso sí, solo se baraja el regreso de contagiados que estén en estado leve.

Las tres residencias adoptan modelos similares. "El objetivo es establecer espacios de atención seguros, con estructuras diferenciadas y personal exclusivo", aclararon las mismas fuentes. La habilitación de áreas aisladas variará según la gravedad del foco en cada residencia. En Villar, por ejemplo, la planta habilitada se destina solo a pacientes ya curados, y la de Grado, al haber registrado ya más de 40 recuperaciones, solo tendría que atender a un grupo de contagiados muy pequeño, nueve, y todos están leves.

Los esfuerzos, por tanto, se centran ahora en Pravia, que tal y como explicó ayer este periódico duplicó en un solo día su número de contagiados, tras registrar este domingo 23 nuevos positivos, sumando un total de 47, de los que ayer, según datos oficiales, solo quedaban activos 43 (sin que se haya registrado ningún fallecimiento reciente). Es la única residencia de la red pública con un foco de este nivel, sobre todo porque los problemas en Villar y Grado empezaron antes, y la división por espacios ya está completada.

La idea es que hoy y mañana el equipo de limpieza del centro desinfecte todo el edificio y que a lo largo de la semana se pueda reorganizar el edificio para recibir cuanto antes a todos los residentes que aún no estén curados pero no tengan afectaciones de gravedad. "Por eso fue importante derivar ayer (por anteayer) a las personas que fueron trasladadas a otros centros, aun siendo asintomáticas en algunos casos", concretaron desde Servicios Sociales, desde donde insisten en que la mayoría de los nuevos positivos siguen leves. Según pudo saber este periódico, de hecho, solo preocupa el estado de salud de uno de los trasladados, el único que fue derivado al Hospital de San Agustín de Avilés.

A fecha de ayer, todos los residentes de Pravia ya se habían sometido a la prueba del coronavirus y solo se estaba a la espera de los resultados de un grupo residual de usuarios. En Grado y Villar las pruebas ya han finalizado, así que en principio no se barajan nuevos focos a mayores. Preocupa un poco más el aumento de los afectados en centros concertados y privados, en concreto, en tres residencias gijonesas: el ya citado Hospital Gijón, que ya ha dado explicaciones, y las residencias Jovellanos y Plaza Real. Estas dos últimas acumulan 32 y 29 contagios activos cada una, con dos fallecidos ayer en la primera y otros dos en el Hospital Gijón. Las otras tres víctimas eran internos de los centros públicos del Cristo, Santa Teresa y Laviana, respectivamente. Del Plaza Real, además, constan al menos dos derivaciones hospitalarias en la jornada de ayer.

Como notas positivas, el número de trabajadores en residencias afectados es de 166 (un error de bulto en el registro apuntaba ayer a 173), y de ellos se han recuperado ya 16. También se han recuperado 81 residentes, seis más que los registrados en la jornada anterior. Aunque el Principado ya había tramitado pruebas masivas de laboratorio en aquellas residencias que hubiesen registrado al menos un contagio, los nuevos test rápidos ayudarán a detectar posibles brotes que se hayan podido mantener ocultos hasta ahora.

Analizan a toda la plantilla de La Mixta, que sigue sin caso

Aunque la tramitación de test rápidos pueda dar problemas en los próximos días, a fecha de hoy la mayor residencia de ancianos de Asturias, La Mixta de Gijón, sigue libre de casos notificados y su plantilla de trabajadores fue sometida ayer en bloque a pruebas de diagnóstico. El centro sigue ajeno al virus pese a las reiteradas quejas manifestadas en los primeros días de la pandemia por parte de los sindicatos de trabajadores, que se quejaban de que la dirección limitaba el uso de mascarillas a los empleados y seguía sin aplicar protocolos para garantizar la distancia de seguridad entre pacientes, problemas que se solventaron a los pocos días de surgir las quejas. Estos días la Corriente Sindical de Izquierda ha presentado una nueva protesta ante Inspección de Trabajo por una supuesta vulneración en los derechos de conciliación laboral. "Una trabajadora que tiene su residencia el Laviana y trabaja en La Mixta de Gijón en el turno de tarde debe gastar 50 euros en regresar a su domicilio en taxi durante siete días por no atender la solicitud de flexibilidad horaria; y no es un caso aislado", lamentaron desde el colectivo.

Las pruebas que no llegaban nunca por fin tienen aplicación

El episodio de los test rápidos para el diagnóstico de la infección por coronavirus será recordado como uno de los más desconcertantes cuando se escriba la historia de la pandemia de COVID-19 en Asturias. Durante varios días parecían estar a punto de llegar, tras el anuncio del Ministerio de Sanidad de que ya los había distribuido entre las 17 comunidades autónomas del país. Hubo gente que hasta creyó verlos por los pasillos de los hospitales, pero no era verdad. A continuación se supo que los que había recibido el Ministerio eran tan poco fiables que había que devolverlos a China. Al final, Sanidad logró una partida mínimamente decente y la repartió. A Asturias llegaron 20.020 pruebas, pero para entonces ya estaban a pleno rendimiento los análisis que, con la técnica PCR, mucho más segura, realiza el Laboratorio de Microbiología del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Consecuencia: los test rápidos empezaron por fin a realizarse a mediados de la semana pasada en algunas residencias de mayores de la región, pero no fue hasta ayer cuando se dio el visto bueno a su protocolo de aplicación.

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