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Crisis del coronavirus

Uno de cada tres españoles sufrirá problemas mentales tras la pandemia

Los pacientes con ansiedad y depresión, expuestos a sufrir brotes agudos en pleno confinamiento, según los especialistas - Asturias ofrece atención telefónica para sanitarios, enfermos y familias

Uno de cada tres españoles sufrirá problemas mentales tras la pandemia

Uno de cada tres españoles sufrirá problemas mentales tras la pandemia

Los profesionales sanitarios "están soportando una carga emocional terrible" en su día a día, también los trabajadores de las residencias de ancianos, quienes pierden a sus seres queridos no los pueden despedir ni velar... "Va a ser devastador cuando toda esa gente tenga tiempo para pensar. Vamos a ver unos cuadros terribles de estrés postraumático de estos profesionales, de duelos que no se han podido resolver... La red de Salud Mental tiene que estar preparada ahora y a futuro por lo que se avecina", expone Purificación Saavedra, psicóloga clínica adscrita a la unidad de coordinación de Salud Mental. Una de las primeras medidas que han lanzado desde esta unidad que depende de la dirección de Atención y Evaluación Sanitaria del Servicio de Salud (Sespa) es una línea telefónica de atención psicológica.

Ese servicio está disponible las 24 horas para la ciudadanía y los profesionales de la sanidad asturiana. Por necesidad. De hecho, uno de cada tres españoles sufrirá algún tipo de problema psicológico a raíz del confinamiento obligado por el real decreto del estado de alarma. Es la advertencia que lanza el catedrático en Psiquiatría y jefe del HUCA en dicha especialidad, Julio Bobes, respecto a las consecuencias para la salud mental de los ciudadanos derivadas de la obligación de permanecer en sus casas. Bobes apunta como sectores más vulnerables de la población a las personas que padecen o han padecido algún tipo de enfermedad mental. "El confinamiento no es nada aconsejable para gente con estos problemas porque suelen responder mal cuando se les ponen límites físicos", indica el facultativo, animando a reflexionar los motivos de permitir la salida con mascotas, mientras se impide el paseo de estos pacientes.

Al otro lado del teléfono de atención psicológica habilitado por el Principado, el 900925112, se encuentran facultativos especialistas en psicología clínica y psicólogos internos residentes del Sespa. La mayoría provienen de ciudadanos con ansiedad e insomnio que temen un contagio, positivos en COVID-19 o familiares de ingresados, pacientes de salud mental que precisan de apoyo extra al haberse limitado las consultas presenciales, también de quienes necesitan únicamente conversar unos minutos...Tiempos de incertidumbre

Tiempos de incertidumbre

La línea de atención psicológica se puso en marcha en tiempo récord para atajar cualquier problema, o anticiparse a futuro. "Empezamos a trabajar en este encargo un lunes, y el miércoles a las 15.00 horas estaba funcionando. Ha supuesto un esfuerzo de organización y de movilización de recursos muy grande por parte de los profesionales, de los directores de las áreas sanitarias y de las gerencias. Se ha conseguido en un tiempo récord", explica Saavedra.

Dentro de las patologías de salud mental, preocuparán a la larga las menos graves, como pacientes con ansiedad y depresión que ahora, al verse confinados, podría manifestarse con brotes más agudizados. "En estos tiempos lo que nos puede es la incertidumbre y el aburrimiento, pero es algo que nos pasa a todos, tengamos problemas de salud mental o no", matiza el experto Juan José Fernández Miranda, uno de los coordinadores del Centro de Tratamiento Integral de Montevil, donde se concentra principalmente en Gijón la atención a pacientes de salud mental grave.

El psiquiatra Julio Bobes dice recibir diariamente numerosas llamadas. La mayoría de las dudas son planteadas por padres de niños con problemas de autismo e hiperactividad, padres que ya se las están ingeniando para buscar alternativas. "Algunos salen con brazaletes azules para que la gente no les insulte desde los balcones", señala en relación a los reproches que sufren algunos progenitores afectados por las recriminaciones de vecinos que desconocen la difícil situación de sus hijos.

La ansiedad y la angustia están creciendo, según el experto, en los afectados por este tipo de enfermedades y las familias tiran de creatividad para buscar soluciones. "Los brazaletes al menos les sirven para hallar la comprensión de la Policía y no ser objeto de sanciones", relata Bobes en un llamamiento al sentido común y cierta flexibilidad para permitir el movimiento de pacientes afectados por unos problemas de salud difíciles de gestionar en muchos casos por las familias.

De todos modos, el catedrático cree que los problemas no han hecho más que empezar. "Según vayan pasando las semanas seguro que habrá más gente afectada", avisa, dando por hecho que nuevas prórrogas del confinamiento recrudecerán las circunstancias de esos pacientes.

Para sustentar estas teorías la Sociedad Asturiana de Psiquiatría está preparando estos días un estudio para tratar de determinar cuál está siendo el impacto del confinamiento en la salud mental de los ciudadanos. "Esperamos sacar conclusiones interesantes y aprovechables", apunta Julio Bobes.

Por su parte, todos los enfermos registrados en el sistema de salud mental gijonés están estables y no se están notando descompensaciones al alza tras el decreto del estado de alarma. Se ha aumentado, eso sí, la supervisión de todos los pacientes, incrementándose en parte las visitas domiciliarias de enfermos más vulnerables que no tengan recomendado salir de sus casas y manteniendo las visitas en consulta de los que tengan más riesgo de presentar conductas disruptivas. "A la larga los más susceptibles de tener algún problema serán los pacientes que, con sus patologías de base de ansiedad, depresión o lo que sea, tengan añadido algún riesgo de brotes paranoides, pero hasta ahora no se han visto casos notables", sentencia Juan José Fernández Miranda.

El tratamiento extrahospitalario a pacientes psiquiátricos se ha intensificado con llamadas

El tratamiento extrahospitalario a pacientes psiquiátricos se ha intensificado con llamadas

La unidad de salud mental del área sanitaria avilesina mantiene la actividad habitual. En ella se puso en marcha hace 20 años el primer equipo de tratamiento asertivo comunitario (ETAC) del país, una novedosa forma de atención sanitaria que focaliza su campo de actuación en el entorno social más próximo del paciente mental. En estas dos décadas se ha ido extendido a la práctica totalidad del territorio nacional.

El tratamiento extrahospitalario para pacientes psiquiátricos se mantiene activo en esta alerta sanitaria, si bien se han intensificado las consultas a través de llamadas telefónicas. En el área sanitaria avilesina, según las fuentes consultadas, no se está percibiendo, al menos por el momento, un incremento de ingresos por descompensaciones ni altercados por la vulneración de las normas de confinamiento. "La situación se mantiene estable", apuntan las fuentes consultadas.

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