Suscríbete BLACK WEEK

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Más de un centenar de empresas participan en Asturias en proyectos de investigación contra el virus

El consejero de Ciencia confía en que las iniciativas impulsadas abran la puerta a nuevos centros de I+D en la comunidad

Más de un centenar de empresas participan en Asturias en proyectos de investigación contra el virus

Más de un centenar de empresas participan en Asturias en proyectos de investigación contra el virus

Más de un centenar de empresas e instituciones participan en Asturias en proyectos de investigación e innovación de lucha contra el coronavirus. Así lo explicó hoy el consejero de Ciencia, Innovación y Universidad, Borja Sánchez, a los miembros del grupo de trabajo de la Junta General del Principado para el

El titular de Ciencia puso de relieve las alianzas entre empresas, centros tecnológicos, centros de I+D de multinacionales y grupos de investigación creadas en solo unas semanas en torno a iniciativas contra la pandemia. En este sentido, detalló la situación en la que se encuentran nueve proyectos impulsados y apoyados desde la consejería, que han finalizado o lo harán en pocas semanas de forma exitosa. "Espero que todas estas actividades conduzcan a la fijación de nuevas líneas y tal vez nuevos centros de I+D en nuestra comunidad", indicó.

A su juicio, a partir de ahora el objetivo debe ser doble: "Debemos evitar un rebrote que podría condicionar un nuevo confinamiento y reactivar nuestra economía ahí donde la ciencia, la innovación y la universidad puedan ayudar", precisó.

Según Sánchez, la era post COVID-19 debe ser aprovechada como una oportunidad, ligada a la que ya ofrecía el proceso de descarbonización y la transición energética de la industria. En este contexto, defendió el desarrollo de la Ley de la Ciencia en Asturias que permita reorganizar recursos humanos y financieros y atraer y retener talento.

Estos son los nueve proyectos asturianos, detallados por el Consejero:

  • Comienzo por los dos proyectos de respirador en los que diferentes componentes son producidos mediante impresión 3D.

El primero fue realizado por el grupo Reesistencia Team, integrado por ingenieros y personal médico y basado en un ambú accionado de forma mecánica, por lo que este modelo respondería más bien a las características técnicas y usos de un resucitador. Tras superar con éxito las pruebas en modelo animal y otras fases técnicas se puso en conocimiento de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios para su evaluación, y hasta el momento no hemos recibido ninguna comunicación oficial ni de que la agencia haya realizado la evaluación ni de que haya sido autorizado su uso en humanos.

El segundo se trataba de un respirador portátil, invasivo, basado en un sistema neumático y desarrollado bajo los criterios clínicos de personal experto en UCI del HUCA, la colaboración de la Universidad de Oviedo y en el que están trabajando los centros de I+D+i de ArcelorMittal y ThyssenKrupp, y el centro tecnológico IDONIAL. Este dispositivo también superó las pruebas en modelo animal y está pendiente del visto bueno de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios para iniciar la fase clínica, pero en una fase más avanzada. Nuestra última comunicación, de ayer mismo, es que mañana se ensayará el sistema en el laboratorio acreditado para ensayos eléctricos y mecánicos, (DEKRA Testing and Certification, S.A.U.), y el equipo cuenta con poder mandar el día 4 de mayo toda la información tras pasar esta última certificación. Si esto se concluye con éxito quedará listo para su uso en pacientes, a falta de los últimos trámites internos. En esta misma fase se encuentra un sistema de turbinas para CPAP, un sistema no invasivo que sirve para insuflar aire con presión positiva en pacientes que solo necesitan ayuda para llenar sus pulmones. La innovación es que con este sistema una sola turbina permite distribuir aire a 10 personas a la vez a través de unos cascos en gran parte en impresión 3D.

  • Pantallas protectoras

En lo que respecta a las pantallas de protección individual en impresión 3D, se enviaron varios modelos al Centro Nacional de Medios de Protección (CNMP) de Sevilla, adscrito y acreditado por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, para su validación. Han solicitado modificaciones, tres en concreto, que se han ido subsanando, si bien está pendiente de un último ajuste ergonómico para tratar de conseguir la validación final. Estos últimos ajustes han sido enviados este mismo lunes, así que muy presumiblemente se conocerá el resultado esta semana.

  • Reciclaje de mascarillas

La iniciativa del reciclaje surgió de la empresa de base tecnológica Bioquochem y el proyecto de I+D+i a escala industrial se desarrolló en alianza con Therman y Olmar, empresas afincadas en Gijón. El proyecto contó además con la colaboración altruista de otras empresas además de la participación de ASINCAR, IDONIAL, la Universidad de Oviedo así como la Delegación del Gobierno de Asturias y el Ejército.

La fase de I+D+i del procedimiento de desinfección y reciclaje de mascarillas superó las certificaciones necesarias y también las pruebas en fábrica, con la producción de los primeros lotes de mascarillas recicladas y demostrando que, en caso de necesidad, este proceso de reciclado de un producto sanitario -en principio de un solo uso- es técnicamente posible.

  • Fabricación de hidrogel

La propuesta partió de Metrohm DropSens, pero es un proyecto colectivo y altruista al que se incorporó Auxquimia, que facilitó sus instalaciones e ingredientes para la mezcla, y Asturquimia, que también cedió materias primas para el producto. La fabricación de este desinfectante fue posible gracias una donación de la Fundación EDP, que aportó 40.000 euros y asumió la compra de bioetanol e isopropanol, así como otras materias adicionales y el transporte. Se siguió exactamente la fórmula recomendada por la OMS, evitando incluir ninguna fragancia o excipiente para evitar posibles reacciones alérgicas. Dicha fórmula y los recipientes utilizados para su distribución fueron analizadas tanto microbiológicamente como con respecto a su actividad desinfectante por parte del Centro Tecnológico ASINCAR.

La iniciativa contó con la colaboración de la Consejería de Desarrollo Rural, Agroganadería y Pesca. Hasta ahora se ha repartido ya más de 10.000 litros entre numerosos colectivos: protección civil, guardas forestales, Cruz Roja, Cáritas, COCEMFE, Banco de Alimentos, Cocina Económica, FADE, asociaciones de residencias de la tercera edad, Policías Locales etc.

  • Recogida de ordenadores usados para su reutilización y reparto a estudiantes

Se ha puesto en marcha una campaña de recogida de ordenadores usados para revisar, reciclar y redistribuir entre el alumnado que no dispone de recursos tecnológicos para finalizar el curso desde casa. El objetivo es el de combatir la brecha digital y que la donación de equipos informáticos se destine a la zona rural y a familias con menos recursos económicos. Las donaciones han tenido diferentes orígenes, desde los 250 equipos donados por Caja Rural, como 125 particulares que han donado 210 equipos, o donaciones de empresas y centros el Instituto Técnico del Cantábrico (ITC) y el Centro Impulsa de Gijón. Además, los colegios profesionales de ingenieros informáticos del Principado (CITIPA y COIIPA) se han ofrecido para la revisión de los equipos por parte de voluntarios. Estimamos que podremos llegar a unas 600 familias, que se suman a las que la Consejería de Educación ya tiene previsto dotar de dispositivos informáticos.

  • Ensayo clínico del HUCA a través del Instituto de Salud Carlos III

El equipo formado por investigadores del SESPA, el ISPA y la Universidad de Oviedo, con el apoyo de la FICYT y las Consejerías de Salud y Ciencia, participan en el ensayo clínico financiado por el Instituto Carlos III para utilizar plasma con anticuerpos de pacientes curados domo terapia antiviral para tratar a enfermos hospitalizados. El estudio es dirigido por el doctor José María García Gala, jefe de Servicio Hematología y Hemoterapia del HUCA y cuenta con la colaboración de Ana María Ojea Pérez, del Centro Comunitario de Sangre y Tejidos de Asturias.

  • Big Data para la COVID-19

Este es quizás el proyecto que menos hemos publicitado. En él están participando expertos en Big Data y epidemiología, del ámbito público y del privado, así como servicios de la administración autonómica de GITPA o SADEI. Por una parte, se ha realizado un modelado de la evolución de la pandemia a partir del modelo de los CDC americanos, que han sido de uso exclusivamente interno y ha sido remitido a nuestro sistema sanitario. Por otro lado, nos hemos incorporado al proyecto nacional DataCOVID-19, impulsado por la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial en colaboración con el Instituto Nacional de Estadística (INE). Nuestra labor consiste en utilizar datos agregados y anónimos para conocer las tendencias de desplazamientos de la población y así contribuir a una mejor toma de decisiones en la gestión de la emergencia sanitaria.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats