En torno a 80 universitarios de toda España colectiva contra Rafael de la Torre, propietario de dos residencias en Salamanca, Helmántica I y II, ubicadas en las calles San Narciso e Isidro Segovia, respectivamente, para reclamar la devolución de la fianza del mes de junio que los estudiantes pagaron por adelantado. El dueño de ambos centros no les permite, además, recoger sus pertenencias con la llegada de la 'nueva normalidad' si no firman un documento en el que, de facto, se plasma que renuncian al reintegro de las cuantías que abonaron por ambos conceptos. Por ello, junto a la demanda colectiva -la primera en España-, los estudiantes y sus padres están interponiendo denuncias en la Policía por apropiación indebida de sus enseres.

Con la pandemia, los chicos tuvieron que abandonar ambas residencias en marzo, muchos de ellos días antes del estado de alarma, decretado el 14 de marzo, pensando en que volverían, como muy tarde, después de Semana Santa, por lo que se llevaron lo indispensable, y otros se fueron a sus casas a final de mes cuando las residencias rescindieron el contrato y cerraron los centros por el coronavirus.

Pero una situación que en principio era de 15 días se alargó tres meses, durante los cuales estaba prohibido desplazarse entre comunidades. El propietario de las residencias pretendía cobrar los meses en los que no han dado servicios a los estudiantes, que incluían comida, limpieza y lavandería. En esta crisis del coronavirus, la mayoría de los colegios mayores han hecho una devolución parcial de las cuotas o han fijado una aportación mínima para sufragar los gastos que siguen soportando, pero en este caso no ha sido así. Desde las residencias se propuso que el abono por adelantado de junio y de la fianza compensaran los costes de los meses de abril y mayo, cuotas que por decreto, podían quedar exonerados de pago al no prestársele a los residentes los servicios contratados y porque los centros cerraron de forma imperativa.

Ante esta situación, que ha indignado a los padres y a los estudiantes, han puesto el caso en manos de un abogado de Oviedo, Gonzalo López, para interponer una demanda a la que se han ido sumando familias de toda España.

Los estudiantes son de Canarias, Asturias, Cantabria, Galicia, Andalucía, La Rioja, Extremadura, Castilla La Mancha, Castilla y León, Aragón, Madrid, Cataluña, Baleares, País Vasco o Navarra. Ante la actitud de Rafael de la Torre, reclaman la mitad del mes de marzo, pues el estado de alarma se decretó el 14 y la mayoría abandonó la residencia antes, la devolución del mes de junio, y la restitución de la fianza, en torno a 1.500 euros por estudiante, dependiendo de las habitaciones y de la fecha en que se fueron, lo que puede sumar unos 120.000 euros, indica Gonzalo López, que intentó llegar a un acuerdo extrajudicial con el propietario pero se encontró con que le cerró todas las vías. Prácticamente pudo hablar con él una sola vez, y la segunda le colgó el teléfono tras cuestionar su identidad como letrado de los familiares, explica Gonzalo López.

Los perjuicios ocasionados ya no solo son económicos. Dado el trato del propietario, las familias piensan llegar hasta las últimas consecuencias para recuperar lo que les pertenece y para alertar a otros posibles usuarios de estas residencias, indican algunos padres.

La estudiante Marian Sánchez denuncia a Rafael de la Torre. LP / DLP

¿Quién es Rafael de la Torre?

  • El dueño de las residencias ha sido protagonista en distintos medios de comunicación después de que Alberto Chicote destapara en el arranque de su programa ¿Te lo vas a comer?, en 2018, la mala alimentación que se le daba a los ancianos en su residencia Bellavista, de Babilafuente, Salamanca. Chicote acudió al centro por una denuncia de la familia de una anciana que había fallecido por deshidratación a las dos semanas de ingresar en la residencia. El popular chef fue recibido con una cacerolada por la directora, Anabel Álvarez, y trabajadores del centro. Álvarez dimitió de sus cargos posteriormente tras ser denunciada por presuntamente apropiarse del collar de una anciana fallecida. Al parecer lo llevaba puesto cuando Chicote le hizo una entrevista y un familiar reconoció la joya al verla por televisión. , Álvarez trabaja en la actualidad, al menos antes del Covid-19, como limpiadora en la residencia de estudiantes Helmántica . Los jóvenes la reconocieron.

Al principio, les dijeron que podrían desplazarse para recoger sus pertenencias al entrar en la 'nueva normalidad' el pasado lunes. Al acudir a las residencias les pusieron a la firma un documento que supone renunciar a la remuneración de lo reclamado. El abogado recomendó no suscribirlo.

Por tanto, los padres se negaron a firmarlo y ya se han interpuesto al menos seis denuncias por apropiación indebida. Se tuvieron que desplazar de otras comunidades y volvieron con las manos vacías.

También, otros 63 estudiantes van a denunciar a través de un acta notarial. Los padres y los universitarios temen por sus objetos que siguen dentro de las habitaciones. La denuncia económica es contra Rafael de la Torre Fraile y una sociedad Maratorre S.L., cuyo administrador es Magín de la Torre, y en donde se han realizado pago de fianzas y de mensualidades, explica el abogado.

Marian Sánchez, de 20 años, es de Tahíche, Lanzarote. Estudia Terapia Ocupacional en Salamanca. El día 13 de marzo abandonó la residencia y el 14 empezó el estado de alarma. Tiene la mayoría de sus pertenencias en la residencia Helmántica, hasta "las gafas de vista", enfatiza, y el billete comprado para ir del 28 de junio al 5 de julio porque pensaba que podría acceder sin problema a recoger sus objetos y porque así lo trasladaron del centro.

"Ahora voy a Salamanca y no sabré si me podré venir con mis cosas o dejarlas allí, porque no voy a firmar un papel donde renuncie a que me paguen lo que me deben de la fianza y lo del mes de junio", explica.

Al igual que Bernar Sacristán, de Las Palmas de Gran Canaria, de 19 años, que ha dejado dentro televisión, Ipad, ropa de invierno y verano y tenía un billete comprado para el 7 de julio, que pierde.

Mikel Cueva, de 19 años, de San Sebastián, estudia Derecho. "Nos fuimos con lo puesto", indica este estudioso de las leyes que tiene claro que las normas les amparan y ya se ha puesto manos a la obra en Twitter para denunciarlo y cuenta con 38.000 visualizaciones, por ahora.

Denuncia de Mikel Cueva contra Rafael de la Torre. LP / DLP

Carmela da Silva es de la Coruña, de 22 años, y estudia Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Ahora trabaja en Galicia, al tiempo que estudia y con la llegada del buen tiempo ha tenido que renovar su armario pues toda su ropa está en la habitación, "absolutamente todo", recalca.

Denuncia de Carmela da Silva contra Rafael de la Torre. LP / DLP

El 90% de sus pertenencias se encuentran en Salamanca, apunta la universitaria, hasta un patinete eléctrico.