La pandemia del coronavirus sigue expandiéndose por todo el mundo. Una sucursal del restaurante McDonalds situado en la localidad inglesa de Dagenham acaba de anunciar su cierra después de que tres de sus empleados arrojaran un resultado positivo en los test a los que fueron sometidos. El restaurante aún no sabe cuando volverá a abrir sus puertas.

Un portavoz de la cadena aseguró a la prensa inglesa que el cierre se tomó "como medida de precaución luego de que tres de nuestros empleados dieron positivo por COVID-1". También se ha extremado la precaución con el resto de empleados. De hecho las grandes cadenas de alimentación están haciendo mucho hincapié en las medidas de seguridad. No en vano una mala noticia puede tener consecuencias fatídicas para sus cuentas de resultados y la hostelería está más que nunca en el punto de mira.