"Tenemos un lujo de museo. Y esta visita organizada por LA NUEVA ESPAÑA es el ejemplo de que la cultura es segura y de que, en esta región, es además gratuita". Así sintetizaba José Antonio Vega las sensaciones de la veintena de personas, él incluido, que ayer participaron en la visita guiada para los lectores del periódico por la muestra "Destacados. Colección Telefónica", que se expone en el Museo de Bellas Artes de Asturias.

Bajo la guía de Sara Moro, historiadora del arte y técnico del museo, el grupo completó un nutritivo paseo por el arte del siglo XX, desde el surrealismo al informalismo, a través de la obra de grandes artistas como Picasso, Juan Gris, el asturiano Luis Fernández, Tàpies o Magritte, este último inédito en la región, ante la atenta mirada de los participantes, entre los que se encontraba Ángeles Rivero, subdirectora general de LA NUEVA ESPAÑA.

Con un tono didáctico y ameno, Sara Moro comenzó el recorrido analizando "Nature morte devant l'armoire", magnífico bodegón de Juan Gris, fechado en 1920, a partir del cual la historiadora del arte radiografió la evolución del cubismo y su relevancia como punta de lanza de las vanguardias. "Picasso da por muerto el cubismo en 1917, pero algunos artistas, especialmente Juan Gris, profundizaron en este movimiento, a partir del cual desarrollaron su propio estilo", explicó Moro, que definió el de Juan Gris como un "cubismo ordenado y elegante".

De manera fluida, con la misma naturalidad con la que se produce el trasvase de formas y motivos entre unos artistas y otros, Moro saltó del cubismo de Juan Gris, Óscar Domínguez y Louis Marcoussis al surrealismo de Magritte, Paul Delvaux y Roberto Matta, para cerrar el círculo virtuoso de ese meollo central del atrio, en el que se inicia el recorrido, con la obra de Pablo Picasso, alfa y omega del arte de su tiempo.

Al analizar al genio malagueño, Sara Moro estableció un diálogo entre las obras de la exposición "Destacados", principalmente "Le peintre au travail", de 1964, con "Mosquetero con espada y amorcillo" (1969), la magnífica obra de Picasso que forma parte de la colección del propio museo.

Otro viejo conocido del Bellas Artes, como es Luis Fernández, protagoniza un espacio específico dentro de la muestra, con 18 obras expuestas. Esa sala, un pequeño sancta sanctorum del artista, fue la siguiente parada en el recorrido del grupo que seguía la visita. Con la espléndida selección de obras de la Colección Telefónica, y estableciendo de nuevo un diálogo con los fondos propios del museo, Sara Moro explicó a los presentes la evolución de Fernández y analizó los temas y las figuras recurrentes de su producción, como las velas, las palomas y los cráneos, revelando su significado y su dimensión en cada momento de la trayectoria del artista ovetense. Otro grande del arte del siglo XX, como es Eduardo Chillida, centra otro de los espacios de la exposición. Una sala en la que, junto a la rotundidad de esas esculturas "que parecen enraizar con el pavimento", convive la ingravidez de unos dibujos en los que el artista vasco se mostró "igualmente revolucionario", como explicó Sara Moro. Al igual que en el caso de Luis Fernández, la historiadora del arte profundizó en las inquietudes de Chillida, en los porqués de su peculiar iconografía, en su fijación por reproducir esas manos que representaban, para él, las herramientas de la creación artística.

Las esculturas de Chillida desbordan esa sala de la exposición, colonizando el espacio anexo, donde conviven con las mayúsculas obras de Antoni Tàpies, última parada de la visita. Como con el resto de los artistas, Sara Moro centró primero su trayectoria para después profundizar en su estilo y en sus símbolos más reconocibles, en este caso las cruces que pueblan sus cuadros.

"Cuando te explican las cosas tan bien, hasta aquello que de primeras no te gusta te puede acabar encantando", afirmaban, tras la visita, los mierenses Luis González y Pilar Rodríguez. "Para profundizar en la historia del arte y hacerla accesible, este tipo de iniciativas, además con una guía tan buena como la que hemos tenido, son ideales, porque te explica muchas cosas", añadía la langreana Esther González. LA NUEVA ESPAÑA organiza una segunda visita a "Destacados. Colección Telefónica" para el próximo viernes, 30 de octubre (18.00 horas). Dos días antes, en la web del periódico, estará disponible el enlace para acceder a la entrada (aforo máximo: 20 personas). Previamente, el 27 de octubre, martes (18.00 horas), LA NUEVA ESPAÑA invita a sus lectores a visitar otra exposición del Bellas Artes, "El diablo, tal vez. El mundo de los Brueghel". Las entradas estarán disponibles en la web del periódico desde el día de hoy (aforo máximo: 15 personas).