Cada vez más voces plantean que la única forma de contener la segunda ola del virus será con un confinamiento domiciliario similar al que se decretó el pasado marzo, manteniendo quizá los colegios abiertos o permitiendo paseos cortos, tal como ha aprobado esta semana Francia. España notificó ayer 25.595 nuevos contagios (9.723 diagnosticados en las últimas 24 horas) y 239 muertes. Pese a ello el ministro de Sanidad, Salvador Illa, no ve necesario confinar todavía.

La opinión del ministro no parece coincidir con la de otros dirigentes autonómicos. La Generalitat de Cataluña avisó ayer de que, si las nuevas restricciones (que contemplan cierres perimetrales y de un sinfín de negocios) no dan resultados, solicitará al Gobierno central las herramientas necesarias para poder pedir a los ciudadanos que se encierren en sus casas, salvo para los desplazamientos imprescindibles, como ir a trabajar. Aun así, Illa, descartó este escenario, al menos a corto plazo, pues se muestra convencido de que las nuevas limitaciones darán resultados.

El ministro reconoció que la situación es «preocupante» y «grave», pero consideró que las medidas «relevantes» puestas en marcha en los últimos 15 días, si se siguen, «estabilizarán, doblegarán y mantendrán baja la curva». Entre esas medidas destacó el plan de acciones coordinadas, el llamado semáforo, que contiene criterios comunes para evaluar el riesgo y ofrece herramientas de respuesta, en función del riesgo de cada comunidad. Y el decreto del estado de alarma que, aunque no permite el confinamiento domiciliario, dijo, sí ofrece un «marco estable que produce certeza y permite decisiones muy contundentes».

El decreto, cuya prórroga hasta el 9 de mayo fue aprobada anteayer en el Congreso, autoriza a las autonomías a actuar en cuatro «ámbitos relevantes»: impide los movimientos nocturnos, las reuniones de más de seis personas, permite confinamientos perimetrales y la movilización de más recursos para hacer frente a la pandemia. A partir de ahí, señaló el ministro, hay que hacer un llamamiento a la ciudadanía a que siga las indicaciones y a que reduzca la movilidad y sus contactos. «Con eso, vamos a doblegar la curva», señaló en una rueda de prensa destinada a explicar el proyecto de presupuestos generales del Estado para el 2021 del Ministerio de Sanidad.

«Pensamos que con las medidas que se ponen a disposición de las autoridades delegadas no va a ser necesario llegar ahí», dijo preguntado por un confinamiento domiciliario. Y en su argumentación recordó que Madrid y Canarias han conseguido bajar la transmisión en las últimas semanas, lo que ha dado una tregua al sistema.

Los casi 26.000 contagios comunicados ayer marcan un nuevo máximo diario de contagios de toda la pandemia. En los últimos siete días han fallecido 857 personas, un récord de decesos semanales. Según los datos facilitados por las comunidades, Madrid sigue en el primer puesto en cuanto a nuevos contagios en las últimas 24 horas, con 1.867; seguida de Cataluña, con 1.578; Aragón, con 1.199, y País Vasco, con 1.173. Madrid registró 42 fallecidos en los hospitales madrileños, dos más que el día anterior. El informe epidemiológico diario de la Comunidad de Madrid recoge una ligera bajada de los nuevos contagios con respecto a ayer, cuando se incorporaron al total de casos 2.532 positivos, 1.147 de ellos en las 24 horas precedentes. Asimismo, en Cataluña. El 52 % de las camas de unidades de cuidados intensivos (UCI) ya están ocupadas por paciente de Covid-19, una situación que no se daba desde los meses de abril y mayo, según las autoridades sanitarias de esa comunidad.

El jefe de expertos del Covid-19 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Bruce Aylward, que lideró una misión a España para analizar la situación del coronavirus, culpó a la mala gestión de los casos leves o moderados del descontrol de la transmisión del virus. Según Aylward, estas personas, que son la mayoría de los infectados por el coronavirus, están en sus casas recuperándose de la enfermedad, pero suelen salir a la calle a comprar medicamentos o alimentos, por lo que no cumplen al cien por cien la cuarentena.

“Estamos dando mucha atención a la enfermedad grave que provoca el coronavirus, pero no tanto a los casos moderados, a pesar de que son la mayoría. Y es que, una gran proporción de estos casos no se aísla correctamente y ahí está la clave, en que no se gestionan estos casos y por eso no dominamos al virus”, afirmó.