El historiador ovetense Enrique Moradiellos García es desde ayer académico de número de la Real Academia de la Historia. Quedó certificado en una votación en la que su candidatura, presentada por los académicos Carmen Sanz Ayán, Juan Pablo Fusi Aizpurúa y Luis Antonio Ribot García, obtuvo la aprobación del resto de estudiosos.

El ovetense confesó sentirse un tanto sorprendido. Aunque sabía de su candidatura, “desde que se produce esa propuesta hasta que se aprueba hay un trecho”, afirmó ayer. Además de considerar “un honor” pertenecer a esa institución, “es una responsabilidad muy grande estar a la altura de otros asturianos que han pertenecido a la academia, como Campomanes o Jovellanos, que fueron directores, o los académicos Martínez Marina, Canga Argüelles, Modesto Lafuente, Rafael Altamira o Ramón Menéndez Pidal”. Se da la circunstancia que Moradiellos sustituye a Faustino Menéndez-Pidal de Navascués, nieto de este último.

El flamante académico destacaba ayer las funciones de la institución en la que se acaba de integrar, y las veía de plena actualidad. Son el cultivo de la historia, “y otra cosa que me encanta”, añadía Moradiellos, “el estudio razonado de la historia”. Además, la Academia tiene tres objetivos, “aclarar la verdad de lo que ha pasado, desterrar las fábulas y los mitos introducidos por ignorancia o malicia, y promover el conocimiento de aquello que oscureció el paso del tiempo o sepultó el olvido”. “Dicho así son los fines de la Historia como disciplina”, subraya el ya académico ovetense.

El profesor Moradiellos es licenciado y doctor en Historia por la Universidad de Oviedo y catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Extremadura. Fue profesor en la Universidad de Londres (Queen Mary College) y en la Universidad Complutense de Madrid. Sus principales líneas de investigación son la historia contemporánea española y europea y las relaciones hispano-británicas en el siglo XX, con especial atención a las épocas de la Segunda República, la Guerra Civil, la Segunda Guerra Mundial y el franquismo.

Entre esas investigaciones y publicaciones destaca su “Historia mínima de la Guerra Civil española”, obra con la que Enrique Moradiellos obtuvo el Premio Nacional de Historia en 2017. Con motivo de ese galardón, LA NUEVA ESPAÑA reconoció al historiador ovetense como “Asturiano del mes” de octubre de ese año.