Asturias despide una intensa y atípica jornada del 25N, Día Internacional contra la violencia de género, en la que la actividad institucional ha sido limitada debido a la pandemia, si bien en todos los concejos han tenido algún gesto de apoyo a las víctimas.

Para cerrar el día el presidente del Principado, Adrián Barbón, ha posado delante de la sede de Presidencia, en Oviedo, que está iluminada de morado en homenaje a las mujeres agredidas. El dirigente regional participó en la jornada con un discurso institucional retransmitido de forma telemática en el que ha destacado que la violencia de género es una lacra que no entiende de fronteras, razas o religiones. En la declaración el presidente del Principado ha recordado a Lorena Dacuña y Susana Criado asesinadas este año en Asturias por sus parejas o ex parejas.

Adrián Barbón, posando delante de la sede de Presidencia, iluminada de morado.

"La sociedad al completo está llamada a tomar partido, a dar la cara, a no consentir que la mitad de la población mundial sea sometida únicamente por su condición de mujer". El Principado pone el foco este año en la desigualdad económica como forma de violencia. "2.500 mujeres renuncian cada año a sus empleos para ocuparse de atender a otras personas en ámbito familias", ha reiterado Barbón. Precisamente hoy se pone en marcha en Oviedo el Centro de Crisis para Víctimas de Abusos Sexuales y Coeducastur. El centro es un proyecto novedoso del que solo hay un referente en Madrid y Coeducastur aspira a ser una guía que ayude a educar en igualdad.