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Adiós a la imponente figura del Lado Oscuro

El actor británico David Prowse, que interpretó a Darth Vader en la trilogía original de “Star Wars”, fallece a los 85 años

David Prowse, junto a un cartel con la frase característica de su personaje.

David Prowse, junto a un cartel con la frase característica de su personaje.

Ocurrió hace ahora 43 años, en 1977. Era el estreno de “La guerra de las galaxias”, como se llamó en España a la primera entrega rodada de la trilogía de “Star Wars”. Una nave rebelde trata de escapar sin éxito del colosal destructor imperial que la persigue. En juego, los planos

Debajo de ese casco, el actor británico David Prowse, la fuerza de la parte más oscura del jedi Anakin Skywalker, que ayer falleció a los 85 años. Este antiguo campeón de halterofilia reconvertido en intérprete fue el cuerpo de Vader, pero solo eso. “Lucas vino y me dijo: ‘Tienes la opción de hacer dos personajes en la película. Está el personaje llamado Chewbacca, que es un oso de peluche gigante, o el villano de la película’. Y pensé, es una elección muy fácil”. “Muchas gracias, me quedo con el villano”, le respondió. Su silueta, su respiración, la forma de moverse... todo ello le elevó a la categoría de icono reconocido a nivel mundial, aunque los espectadores jamás le vieron la cara en la pantalla. Cuenta la leyenda que el actor, que recitó su guion palabra por palabra en cada escena que rodó, se enteró una vez estrenada la primera película de la saga (el “Episodio IV: Una nueva esperanza”) de que su voz había sido sustituida por la del actor James Earl Jones, la cual tenía mucha más fuerza que la de Prowse. En España escuchamos a Constantino Romero.

Darth Vader.

Una sorpresa que no agradó al británico, pero que no supuso impedimento alguno para ponerse bajo el pesado traje oscuro de la mano derecha del Emperador en las secuelas. Prowse fue el encargado de blandir un sable láser contra un anciano Obi-Wan Kenobi, interpretado por un magistral Alec Guinness; de señalar a un herido Luke Skywalker mientras confesaba su terrible verdad, que él era su padre; de salvar en el último momento a su hijo de los rayos del cruel dictador Sith en una de las conclusiones más épicas de la historia del cine...

Pero Prowse fue solo una parte de Darth Vader. En “El retorno del jedi”, el rostro quemado que se ocultaba bajo la máscara negra no era el del fallecido actor, sino el de otro conocido intérprete británico contratado por George Lucas para poner cara a la parte más humana de Vader, Sebastian Shaw. Este también sufrió la injusticia de dar vida al padre de Luke y Leia al ser eliminado del montaje final de una de las escenas más características de la saga. En la cinta original del Episodio VI, Luke, tras salir victorioso de la batalla de la Estrella de la Muerte y llegar a la Luna de Endor para reunirse con sus amigos, contemplaba a los espíritus de sus maestros, Obi-Wan y Yoda, a los que se sumaba Anakin Skywalker en su forma humana y encarnado por Shaw. Sin embargo, con el estreno de los Episodios I, II y III, Lucas decidió eliminar al británico en una remasterización de la películas para incluir al joven Hayden Christensen, actor que había interpretado a Anakin/Darth Vader en esa trilogía a modo de precuela de la historia original. Sin embargo, Ewan McGregor no sustituyó a Alec Guinness, pese a haber encarnado también a Obi-Wan. Por suerte o por desgracia, Shaw nunca pudo ver ese cambio en persona, puesto que falleció en 1994, casi una década antes de que se llevara a cabo ese “arreglo” que no gustó a los fans más veteranos de la saga.

El poder de infundir miedo al andar.

El éxito de las primeras tres películas de “Star Wars” recae en esa clara distinción de la lucha del bien contra el mal, a través de personajes icónicos en una galaxia con una amplia diversidad de mundos y seres. En el centro, Darth Vader. No le hace falta empuñar un arma o moverse entre cientos de acrobacias para desatar el miedo entre los espectadores. Su forma de caminar al son de la Marcha Imperial compuesta por el premio “Princesa de Asturias” de las Artes 2020 John Williams, rodeado de miles de soldados inspira una fuerza y un poder que no necesita de palabras.

Pero Prowse no ha sido solo Darth Vader. Los más de 2 metros y casi 120 kilos del actor ya habían llamado la atención años antes del estreno del “Episodio IV” a otra leyenda del cine, Stanley Kubrick, quien contó con el joven atleta de halterofilia para “La naranja mecánica”. Posteriormente, encarnó en un par de ocasiones al monstruo de Frankenstein hasta que su rostro quedó cubierto por la máscara de Lord Vader.

Tras “El retorno del jedi”, el actor abandonó el cine y en el año 2000 recibió la Orden del Imperio Británico por una campaña de concienciación vial que enseñaba a cruzar la calle a los niños.

Darth Vader es lo que es gracias al trabajo de diversos actores. Mientras Prowse estiraba el brazo y ahogaba en la distancia a un oficial en la Estrella de la Muerte, James Earl Jones (y Constantino Romero en español) le hacía entender que “su carencia de fe resulta molesta”. La grandeza del universo “Star Wars” reside en que el legado de aquellos que incluso nunca mostraron la cara, como el caso de Peter Mayhew, el hombre que se escondía tras la máscara de Chewbacca, permanecerá vivo para siempre en la memoria de los fans. Que la Fuerza les acompañe.

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