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Ariel BrÍnguez | Saxofonista, presentará en Mieres su proyecto “Nostalgia cubana”

“La música cubana no es todo ron y fiesta, hay otra parte más intimista”

“Yo soy graduado superior, pero tengo claro que el 90 por ciento de la gente que va a los conciertos no entiende de técnica, sino de emoción”

Ariel Brínguez, en una imagen promocional. | LNE

Saxofonista, profesor, compositor y arreglista, graduado en la Universidad de las Artes de La Habana (Cuba), ha impartido clases en la Escuela Nacional de Arte de Cuba, en las especialidades de improvisación en jazz y música latina, así como en la Escuela Creativa de Madrid. Ha trabajado con Alejandro Sanz, “Ketama”, Chucho Valdés o Joaquín Cortés. Con toda esa experiencia acumulada, más una importantísima herencia musical familiar, Ariel Brínguez mira desde Madrid a su Cuba natal. El sábado 16 de enero (20.00 horas) estará con su banda en el auditorio Teodoro López Cuesta de Mieres para presentar su proyecto “Nostalgia cubana”.

–¿Tiene mucha nostalgia?

–Sí, pero no es esa nostalgia que por herencia hemos definido como triste, son nostalgias felices de canciones que me acompañan desde mi infancia. Me parecía importante rememorar esas sensaciones.

–¿Cómo es esa música de su infancia?

–No es la imagen que se tiene fuera. Este proyecto es un intento de mostrar el lado intimista de la música cubana, fuera del estereotipo tan extrovertido. Cuba no es todo ron y fiesta, que también y está muy bien, hay otra parte más intimista.

–Su herencia musical se remonta a su tatarabuelo.

–Vengo de una familia musical muy importante, Mi tatarabuelo enseñó música a medio Cuba oriental. Mi abuelo es un saxofonista increíble. Es fundador de “Los Faquires de la Bahía”, con los que, por cierto, estuvo en Asturias, una especie de continuación de “Buenavista Social Club”. Son músicos grandísimos de los años cincuenta y sesenta.

–¿Ahí está su nostalgia?

–Para este proyecto he tomado canciones de diferentes momentos históricos, diferentes compositores y zonas de la isla, y les he hecho mis arreglos.

–Ha girado con artistas muy importantes y ahora ha decidido ser usted quien esté al frente.

–Los músicos tenemos que ganar experiencia. Yo soy graduado superior y todo lo que quieras, pero al 90 por ciento de la gente que va a los conciertos esto no le importa, lo único que entiende es la capacidad de comunicación. Trabajar durante años con músicos fantásticos como “Ketama”, Niña Pastori, Alejandro Sanz, Chucho Valdés y muchos otros me ha dado esa experiencia, me ha aportado muchísimo, pero llegados a este momento de la vida quiero presentar mis proyectos en solitario.

–¿A qué momento de la vida se refiere?

–A la experiencia musical de todos esos años, pero también a un momento vital. Llevo doce años viviendo en España y tras ese tiempo fuera de Cuba, empiezas a redescubrir la isla, a mirarla desde una perspectiva diferente. Me gusta investigar en esas raíces y disfrutar de sus posibilidades. En realidad, esto me ocurre no solo con Cuba, me gusta investigar los lugares y las voces, me pasa también con Asturias y su gaita. Tengo otro proyecto que es música de Bach en clave de jazz. Mi objetivo es explorar el enorme abanico de posibilidades que ofrece la música pero sin perder mi esencia.

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