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El Bellas Artes prepara el retorno inmediato de la donación de Arango

El museo reorganizará todas sus colecciones para dar cabida a las 33 obras del empresario astur-mexicano, fallecido en febrero del año pasado

Dos operarios trabajan en el montaje del “Retablo de la flagelación de Leonor Velasco” para la exposición de la donación de Plácido Arango de 2018. |  Irma Collín

Dos operarios trabajan en el montaje del “Retablo de la flagelación de Leonor Velasco” para la exposición de la donación de Plácido Arango de 2018. | Irma Collín

El Museo de Bellas Artes de Asturias se prepara para el retorno de la gran donación de Plácido Arango que se integrará en la pinacoteca asturiana, tras el fallecimiento del empresario astur-mexicano en febrero del pasado año. Arango dejó 33 obras, que se presentaron en una exposición en el palacio

La llegada de los cuadros donados por Arango obligará a reorganizar toda la colección y a recolocar las salas, especialmente las dedicadas al arte contemporáneo. Los cambios serán más notables en las salas del edificio que contiene esas colecciones, al que se accede por la calle Rúa de Oviedo. Ninguna de las obras legadas por el empresario quedará en los depósitos del museo, todas van a ser expuestas, incluido el “Otoño vascongado” de Darío de Regoyos que Arango había donado con anterioridad, en 2006.

La concreción de la fecha de llegada de las obras depende de los trámites legales que requiere la regularización de la herencia. Cuando eso suceda, la entrada de la donación de Arango será el acontecimiento del año en el museo y, sin duda alguna, un hito decisivo en su historia.

Las obras que Plácido Arango ha entregado al Museo de Bellas Artes atraviesan cinco siglos de historia del arte español, desde 1485, año en el que está datada la “Tabla del nacimiento de la Virgen”, hasta 1992, cuando Juan Muñoz realizó la escultura “Balcony with two figures”.

Son todas obras muy representativas de su época y de sus autores, y vienen a cubrir algunas lagunas que el museo tenía en su colección.

El “Retablo de la flagelación de Leonor de Velasco”, de finales del siglo XV, es una de las obras estrella de la donación, además de por su calidad porque no es fácil encontrar en el mercado del arte retablos completos de ese tamaño y en tan buen estado.

Hay piezas muy representativas de ciertos artistas, como la “Piedad” de Juan de Morales, o de ciertas épocas, como “’El banquete de Ester”, de Francisco González, que refleja el auge del género del bodegón en el Siglo de Oro español.

Dieciocho de los artistas que se incorporarán al Bellas Artes con la llegada de la donación de Arango permanecían inéditos en sus colecciones; es el caso, entre otros, de Diego de la Cruz, Juan de Juanes, Juan Pantoja de la Cruz, Bartolomé González, Juan van der Hamen, Jerónimo Jacinto Espinosa, Juan de Valdés Leal, Antoni Tàpies, Manuel Millares y Eduardo Arroyo, y entrarán en las salas del museo esculturas de Juan Muñoz y Cristina Iglesias.

Plácido Arango incluyó en su donación obras de artistas ya representados en el Bellas Artes, aunque las de su colección son piezas destacadísimas. Así, entrarán en las salas de la pinacoteca asturiana nuevos cuadros de Juan Correa de Vivar, Luis de Morales, Francisco de Zurbarán, Genaro Pérez Villaamil, Ignacio Zuloaga y José Gutiérrez Solana, y piezas notables de Rafael Canogar, Josep Guinovart y Darío Villalba.

Para la última exposición de la donación de Arango, con todas sus obras juntas, el Bellas Artes recuperará el catálogo de la presentación de 2018. “Será la última vez que se vea de forma cohesionada y conjunta”, comenta el director del Museo de Bellas Artes, Alfonso Palacio, así que para dejar testimonio del acontecimiento se ha encargado un gran folleto desplegable al estudio de diseño Santamarina.

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