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Pablo León Gasalla | Director general de Cultura y Patrimonio de Asturias

“Estamos satisfechos con la gestión de Laboral, que tiene superávit”

“Oviedo es el inicio del Camino de Santiago y será el centro de la programación del Xacobeo, siempre lo hemos tenido claro”

Pablo León Gasalla, en su despacho del Calatrava. | Luisma Murias

Pablo León Gasalla, en su despacho del Calatrava. | Luisma Murias

El 3 de enero de 2020 Pablo León Gasalla (Gijón, 1976) se puso al frente de la Dirección General de Cultura y Patrimonio de Asturias. Llegó a la Consejería de Cultura en 2001, con 24 años, y se incorporó a su plantilla como historiador al servicio de Patrimonio Cultural. En 2019 asumió la jefatura de la Unidad de Documentación y de ahí pasó al cargo que ocupa ahora. Tiene muchos frentes que atender, trascendentales para el futuro de la región.

–Laboral Centro de Arte ha publicado las cuentas de su último ejercicio. ¿La Consejería está satisfecha de su gestión?

–La gestión que se ha hecho de la Laboral va a permitir que, en tres años, quede saldada la deuda que arrastraba desde su apertura. Estamos satisfechos porque estamos dotando de contenido la Laboral, respetando el fin para el que fue creada, que era el apoyo a la creación más contemporánea y a las nuevas tecnologías. En 2020 abrimos allí la oficina de proyectos culturales, que hace una labor de acompañamiento y asesoramiento a los artistas y los creadores; fue un compromiso de la concertación social crear un plató público audiovisual, y se hizo una apuesta por las residencias de producción y las residencias artísticas, que han aumentado. Y se mantuvieron las líneas de exposición que había y con las que se está consiguiendo una media de 200.000 euros en ayudas europeas al año. Estamos en el camino de encauzar la deuda, y sin ese peso encima tendremos aún más capacidad de actuar.

–Que la Laboral sea la institución que centralizará la captación y la gestión de los fondos del Xacobeo no deja de ser una rareza.

–Es meramente instrumental. Necesitábamos una fundación que nos permitiera canalizar las posibles donaciones y mecenazgos, y no solo para el Camino de Santiago, sino para los acontecimientos que se declaren de excepcional interés público. Nunca hemos planteado que la Laboral sea el centro o el foco de las celebraciones jacobeas.

–¿El Camino no se merece un ente específico?

–Estamos en un momento de contención de la Administración. En los últimos años se ha tendido a reducir el número de fundaciones y organismos dependientes de ella, así que no procedía ampliar ahora el sector público creando un nuevo órgano. Decidimos aprovechar lo que había y la Laboral nos encajó. Desde el año 93, quien se estaba beneficiando en exclusiva de los fondos del Xacobeo era Galicia, la Xunta, porque tenía la Agencia de Turismo canalizando esos fondos. Nosotros queríamos estar preparados, porque en este Xacobeo ya no estamos solo Galicia y Asturias, también están la Rioja y Cantabria.

–¿De verdad no previeron el agravio que el Ayuntamiento de Oviedo iba a entender que se le hacía centralizando la captación de fondos a la Laboral?

–No, porque parte de la programación que se consiga va a ser para Oviedo. Oviedo es el centro del Xacobeo, nosotros lo tuvimos siempre claro. Yo mismo fui el coordinador de la candidatura a Patrimonio Mundial de los caminos del norte, y, en aquel expediente, la gran baza era el origen de los caminos en Oviedo. No se me paso por la cabeza que Oviedo pudiera sentirse agraviada. Solo estábamos pensando en conseguir más fondos para la cultura asturiana. Quedó aclarado y con el Ayuntamiento de Oviedo estamos teniendo una relación constante y muy fluida. Los presupuestos regionales incluyen una partida de 400.000 euros para la programación específica de Oviedo en el Xacobeo, el proyecto “Oviedo, origen del Camino”.

–¿Ya han ultimado la programación del Xacobeo?

–Estamos diseñándola, van a participar todos nuestros equipamientos. Queremos que esté la OSPA, la Orquesta Sinfónica, con conciertos por el Camino de Santiago, igual que los que dio el año pasado en pequeños pueblos con la declaración de Bien de Interés Cultural. Habrá pequeñas exposiciones temáticas. De cara al verano tenemos muchas esperanzas. Estamos coordinando desde Asturias el grupo de trabajo del Consejo Xacobeo para la programación cultural de este año, ahí surgen las propuestas que se incluyen en el programa conjunto y que son susceptibles de mecenazgo. Ya tenemos varias: en agosto vendrá una exposición que ahora está en la Biblioteca Nacional, “Carteles del Camino”.

–Volvamos a la Laboral: 158 euros de ingresos por taquilla, ¿es razonable?

–El presupuesto de la Laboral está equilibrado. En 2019 tuvo un pequeño superávit y en 2020 también se prevé que vuelva a ser así. Las instituciones culturales que dependen directamente del Principado no cobran entrada. Ni el Bellas Artes, ni el Arqueológico. El ingreso por entrada no es el que marca o determina los resultados económicos a final de año. Hay grandes museos nacionales cuya financiación sí depende en una parte importante de la taquilla, pero Asturias optó por no cobrar entrada y esa es una decisión política.

–Muchos contratos temporales…

–Sí, para actividades concretas, como un mercadillo o cuando se necesita un refuerzo de personal. En esos casos se tiene que recurrir a una asistencia técnica, es una cuestión de operatividad lógica. Desde la creación de la Laboral, el personal se ha reducido en un 67 por ciento, ahora hay siete trabajadores y dos empleados temporales. Hemos pasado de tener un pico de un millón de euros en gastos de personal a los algo más de 390.000 de ahora, y la plantilla está haciendo cada vez más funciones. La oficina de proyectos culturales la están llevando ellos, la asistencia y apoyo a las residencias también. La gestión del presupuesto es equilibrada.

–Y los 90 ordenadores, ¿son necesarios?

–Desde que la Laboral abrió, desde 2008, ha habido renovaciones de equipos, cambios, reparaciones. Están en el centro y aparecen en el inventario. Es un centro vinculado con la innovación, su trabajo tiene que ver con ordenadores, con la investigación en esa área. Le aseguro que no hay despilfarro.

–¿Y mantienen las expectativas iniciales sobre el equipamiento?

–Sí, seguimos siendo ambiciosos en la gestión. Creemos que puede representar un papel importante para los creadores, en las artes plásticas y visuales. La Laboral sigue teniendo espacio en Asturias.

–Llega la pandemia, ¿un paréntesis en la gestión cultural o un periodo para replanteársela?

–Seguimos adelante. Estamos aprovechando para hacer una puesta a punto, para apostar por la digitalización y que el ciudadano desde casa pueda conocer, de la manera más aproximada, nuestros museos y nuestros monumentos. En la Laboral, en diciembre ya hubo una inauguración virtual y la exposición actual está disponible en internet. También estamos aprovechando para hacer una reflexión sobre el trabajo en red, otro de los retos de la Consejería, con el Pentágono (Bellas Artes, Laboral, Niemeyer, Sala Borrón y Museo Barjola) en la base. Hemos creado una mesa sectorial de instituciones culturales, queremos impulsar las sinergias y una mayor apertura. El Niemeyer ha diseñado una exposición itinerante por Asturias para darse a conocer. Es importante que los centros se conozcan más allá de la ciudad donde están.

–El Arqueológico está en transición.

–El director acaba de jubilarse, Ignacio Alonso, que fue mi primer jefe cuando llegué aquí. Cuando comience el nuevo director o directora queremos darle un impulso, con más programación estable, constante, y revisando la exposición permanente, que ya lleva desde la apertura, hace 10 años, sin apenas cambios. Vamos a incorporar los últimos avances de la arqueología asturiana a la exposición, explicar mejor algunos de los castros de Asturias, y dejar plasmado de alguna manera lo que se haga en el prerrománico este año.

–¿Cuándo se conocerá el nombre el nuevo director?

–Aún no se ha cerrado el proceso de presentación de candidaturas. Vamos a tardar, porque el procedimiento está abierto a todas las administraciones, también a los funcionarios del cuerpo local y estatal. De hecho, el predecesor de Ignacio Alonso, José Javier Fernández Moreno, vino de Castilla y León.

–Precisamente, Ignacio Alonso comentaba hace unas semanas que no se estaba sacando partido a la concentración de museos en el casco antiguo de Oviedo.

–El Xacobeo va a contribuir a ello. Queremos que todos nuestros equipamientos participen de la celebración del Xacobeo, y el Museo Arqueológico va a tener un papel principal. También queremos intensificar la relación con la Iglesia. Uno de los grandes desconocidos es el Museo de la Iglesia, una joya, y queremos trabajar con el Arzobispado. También con el Bellas Artes. Hay que apostar por visibilizar todos esos museos y monumentos de forma conjunta.

“El Prerrománico es la estrella del incremento de los presupuestos de la Consejería”

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–¿Y el mismo planteamiento se trasladará al resto de Asturias?

–Exactamente. Este año queremos darle una vuelta a la red de museos etnográficos de Asturias, la REDMEDA, impulsándola. El Museo Etnográfico de Grandas de Salime se incorporó el 1 de enero a la Sociedad Pública de Gestión y Promoción y a raíz de esa incorporación queremos potenciar su papel en la REDMEDA y la propia REDMEDA, que es un muy buen ejemplo de colaboración. Ese modelo lo queremos extender a otros ámbitos, como el del patrimonio industrial, donde hay muchos equipamientos y lugares visitables, pero sin esa visión en red. Queremos crear una marca conjunta de patrimonio industrial.

–¿Qué podemos esperar este año para el Prerrománico?

–Este año los presupuestos son buenos para el Prerrománico, unos 600.000 euros para inversiones. Ha habido un aumento del 33 por ciento del presupuesto regional respecto al año pasado, hemos llegado a los cinco millones, y el Prerrománico es la estrella, por supuesto. Habrá intervenciones en prácticamente todos los monumentos de Oviedo.

–¿También en la Catedral de Oviedo?

–Estamos en la fase final del plan director de la Catedral, queda la restauración de las vidrieras, se terminará este año la capilla de los Vigiles, y luego pasaremos a una segunda dimensión, en la que queremos apostar por la recuperación del patrimonio inmaterial: las ceremonias, la liturgia, el patrimonio musical, mejorar el archivo.

–¿Ya perciben el impacto de los cambios en el sistema de concesión de licencias de obra en el entorno del Camino de Santiago?

–Ese cambio permite liberar un 9 por ciento de los expedientes, pequeñas intervenciones en edificios no protegidos: un cambio de ventana, una pintura… Entre 110 y 115 expedientes dejarán de venir aquí cada año y quedarán en manos de los ayuntamientos. Es más ágil para los vecinos, redundará en el aspecto del camino, y al servicio de Patrimonio le permitirá centrarse en otros expedientes. Ya a final del año pasado, se planteó otra medida similar en el caso de los conjuntos históricos que no tienen plan especial aprobado, como Cudillero, Cangas de Narcea, que generan muchísimos expedientes.

–¿Habrá obras de mejora en el Camino de Santiago?

–Terminamos el año con el acondicionamiento y la habilitación de alguna pasarela peatonal sobre pequeños arroyos en un tramo entre los concejos de Valdés y El Franco, y tenemos pendiente la inauguración. Hemos creado una línea de subvenciones a los ayuntamientos, para que ellos mismos hagan mejoras. Estamos preparando las bases para que puedan salir cuando antes y son 200.000 euros. 2022 será el primer año después de la epidemia, la gente tiene ganas de salir y muchos tienen el deseo de hacer el Camino de Santiago, así que podría ser un año redondo. Tanto que se habla de la Asturias despoblada, el Camino podría ser fundamental para fijar población en el territorio porque genera riqueza a su paso.

–El Ministerio de Cultura ha hecho varias correcciones en el proyecto para el Chao Samartín.

–Fue un proyecto que elaboró la Conserjería y en el proceso de tramitación, por parte del Ministerio de Fomento, porque concedieron el uno por ciento cultural, ya se hicieron las primeras modificaciones. La intención de la Consejería es que se haga lo mejor posible, no cabe pensar de otra manera y se va a constituir una comisión, en la que estará el Instituto de Patrimonio Cultural y la Consejería, para hacer el seguimiento de la obra.

–¿Y el resto de los castros?

–En Mohías, presentamos en diciembre al Consejo de Patrimonio una especie de plan director que va a marcar las actuaciones en los próximos años, empezará por la limpieza la consolidación de estructuras. En Coaña tenemos la intención de presentar antes de que acabe este mes un plan de actuaciones para los próximos años, para el castro y para el aula. En San Chuis, en Allande, también hay que tomar medidas para mejorar la limpieza y los accesos. Y todo ello dentro de un plan director de la cultura castreña en Asturias, que queremos tener listo este año. Hay que hacer más por la cultura castreña, es un patrimonio que compartimos con Galicia y que despierta un gran interés, es una gran atracción turística.

“La ópera de Oviedo es un activo capaz de atraer a Asturias turismo y riqueza”

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–El Museo de Bellas Artes tiene pendiente la segunda fase de la ampliación.

–Estamos en ello. Trabajamos el año pasado con Pachi Mangado. Había un anteproyecto de la segunda fase, lo hemos adaptado a las necesidades detectadas en estos últimos 10 años. Vamos a hacer lo posible, lo antes que se pueda, pero no puedo dar fechas. El objetivo del Gobierno, por supuesto, es culminar el proyecto.

–No lo veremos este año.

–Este año no, pero esta legislatura… El objetivo está ahí. Es un tema de financiación. Sabemos que es el gran museo de Asturias y uno de los grandes de España.

–La Fundación Selgas-Fagalde quiere vender la Inmaculada del Greco que se expone en la biblioteca de la Quinta del Pito en Cudillero. ¿La Consejería no tiene nada que decir? ¿No hay manera de evitar que salga de Asturias?

–Es una fundación privada y no hay ningún mecanismo legal para evitar que salga de Asturias. Nosotros lo que hemos hecho es mostrar nuestra preocupación, y nuestra oposición a que un cuadro de esa calidad e importancia se desvincule de Asturias. Una declaración de Bien de Interés Cultural conllevaría la inexportabilidad de la obra, pero no impediría que saliera de Asturias, hay libertad de mercado en España y las comunidades no pueden restringir una venta. El Ministerio de Cultura lo declaró inexportable y hasta ahí puede llegar la Administración.

–Circuito Regional de Artes Escénicas, de Artes Plásticas…

–Nuestra gran apuesta son los circuitos culturales. Ha habido dos convocatorias directas de ayudas para el sector cultural en 2020 que han movilizado dos millones y medio de euros. En las artes escénicas hemos reactivado el circuito, que partía de una situación de una gran conflictividad, ahora hay un dialogo constante, hemos creado una mesa sectorial y vamos a lanzar en breve la convocatoria para el primer semestre de este año. Hemos apostado por un sistema de cofinanciación, el anterior era del 50/50, y ahora, en función de la población de los municipios llegamos hasta el 90 por ciento en municipios menores de 5.000 habitantes. La mejor ayuda a las artes escénicas es que haya programación y actividad. Hay circuitos de artes plásticas, escénicas, literatura, de difusión de la cultura tradicional. Son más de 780.000 euros lo que hemos destinado a todos los circuitos en este año. También hemos creado una línea, con 300.000 euros de dotación, para proyectos culturales singulares, principalmente en el ámbito rural, festivales como el que se hace en Bueño, por ejemplo.

–¿La cultura puede ser la nueva industria de Asturias?

–La cultura genera actividad por sí misma y es capaz de atraer turismo de calidad. Se está trabajando en una nueva estrategia turística para Asturias y el hecho de que estemos en la misma Consejería ya es una declaración de intenciones. Grandes eventos culturales, como el Festival de Ópera de Oviedo, son activos capaces de atraer turistas y generar riqueza.

–Pues la aportación del Principado a la Ópera de Oviedo está muy por debajo del presupuesto de la Laboral.

–Son magnitudes distintas, la Laboral es un equipamiento propio que incluye los gastos de personal y a la Fundación Ópera de Oviedo lo que le damos es para la programación exclusivamente. Y la apoyamos por varias vías, una parte los 125.000 euros de ayuda, pero también con la OSPA, en los espectáculos en los que interviene, una aportación en especie. La Ópera de Oviedo es uno de los grandes activos económicos de Asturias.

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