La Plataforma Feminista de Asturias ha emitido un comunicado manifestando su desacuerdo con los cambios que el Ministerio de Sanidad quiere introducir en la interrupción voluntaria del embarazo, que considera "un retroceso para las mujeres, puesto que la norma está propiciando el aborto farmacológico hasta la semana 9 de gestación como única posibilidad, dejando a la mujer sin libertad de elección".

El colectivo feminista asturiano considera que restringir esa prestación sanitaria conlleva la vulneración de dos leyes: la Ley Orgánica 2/2010 de SSyR e IVE que marca las garantías de la prestación con los requisitos de calidad necesarios, y la Ley 41/2002 de Autonomía del paciente, que recoge el derecho de las pacientes a decidir libremente, una vez recibida la información adecuada entre las distintas opciones clínicas.

La Plataforma Feminista cita también a la OMS (Organización Mundial de la Salud) y su "Guía Técnica y de Políticas para Sistemas de Salud", que sostiene que "contar con distintos métodos es sumamente importante para la mujer que se somete a un aborto".

"En la actualidad contamos con una prestación sanitaria de aborto que cumple con esos criterios de calidad y que además es gratuita para la mujer en todas las técnicas", subraya la Plataforma Feminista asturiana, y exige que "se mantenga la calidad de la interrupción voluntaria del embarazo en su conjunto". "No podemos permitir un retroceso en materia en derechos sexuales y reproductivos, ni correr el riesgo de perder la gratuidad para la mujer en el acceso a todas las técnicas, ni establecer diferencias en el acceso al aborto. No podemos permitir que las mujeres que no tengan recursos tengan como única opción el método farmacológico, y que las mujeres que sí puedan costeárselo puedan acceder al método instrumental", sostiene en su comunicado.