Restricciones de aforo, cierres perimetrales y cambios de fecha. Todo por la pandemia de covid. La última temporada de ópera de Oviedo ha sido, en términos económicos, la peor que se recuerda en los últimos años, al menos en el siglo XXI. Aún así, la Fundación Ópera de Oviedo logró sacar adelante todos los títulos. Ahora el objetivo es reponerse, cubrir ese importante agujero económico que les ha dejado el coronavirus y afrontar una nueva temporada, la que comienza en septiembre, con varias estrategias de cara a esa recuperación de fondos.

El presidente de la Fundación Ópera de Oviedo, Juan Carlos Rodríguez-Ovejero, reconoce que la situación es “complicada”. Asegura que aún no han hecho números. No saben cuánto han dejado de ingresar, pero son conscientes de que los ingresos han tenido un fuerte descenso. El 30 por ciento del presupuesto de la Ópera se cubre con la taquilla y este año pandémico apenas ha habido venta de entradas sueltas. “Nosotros somos una empresa privada con su cuenta de resultados”, apunta Rodríguez-Ovejero.

La Fundación ha remitido una carta a sus abonados, alrededor de 2.500, en la que además de darles las gracias por su apoyo la pasada temporada, se les pide ayuda para que se conviertan en “embajadores” y logren nuevos socios, abonados y mecenas.

“Es un momento muy delicado”, insiste Rodríguez-Ovejero, que se marca como uno de los principales objetivos para los próximos meses “lograr más público joven, más abonados y que las empresas que aún no nos apoyan se acerquen a nosotros”.

Además de esta estrategia para lograr más abonados de cara a la próxima temporada, la Ópera de Oviedo ha optado para 2021-2022 por lo que se conoce como una temporada “de repertorio”, títulos muy populares que aseguran colgar el cartel de no hay billetes. Así, en la programación se incluyen “Nabucco” (septiembre), “La flauta mágica” (octubre) “La Bohème” (noviembre) o “Lucrezia Borgia” (diciembre). Además se ha contratado a artistas con gran tirón entre el público como Ermonela Jaho, que cerrará la temporada ovetense, como Adriana Lecouvreur, o Yolanda Auyanet, que en unos días debutará como Norma en el Teatro Real y en Oviedo interpretará a Lucrezia Borgia. Todo con el objetivo de atraer público.

En lo económico, la última temporada ha sido la peor que se recuerda pero los responsables de Ópera de Oviedo están satisfechos con el trabajo de su equipo y la respuesta del público. “El reto más importante era hacer todos los títulos de la temporada y lo hemos logrado, somos de los pocos teatros de Europa en los que se pudo hacer todo lo que estaba programado, un total de 28 funciones en una temporada que jamás olvidaremos”, subraya Rodríguez-Ovejero.

Otro de los retos que afronta esos días la Fundación Ópera de Oviedo es la regularización definitiva de su coro. La entidad ha sacado a concurso público la gestión del coro después de varios problemas legales. Esta semana, los responsables de la Ópera están recibiendo ofertas que pueden ser de empresas, particulares y asociaciones que se quieran hacer cargo del coro del ciclo lírico ovetense. El lazo para presentar solicitudes concluye mañana viernes. A partir de ese momento serán los responsables de la Ópera quienes decidan quien se hará cargo de la masa coral en los próximos años.